Este envío, que arribó al puerto de La Habana en el buque Sunny Hong, forma parte de un total de 60.000 toneladas del cereal que continuará llegando gradualmente a la isla, un ejemplo del apoyo que ha prestado en los últimos años al país caribeño el Gobierno chino, en ámbitos como el alimentario y el energético.
La ministra cubana de Comercio Interior, Betsy Díaz, puntualizó que estas 15.000 toneladas serán distribuidas en todo el país, beneficiando a 9.6 millones de cubanos, así como a instituciones de la educación y la salud. Cuba recibió el pasado marzo otro envío de 15.600 toneladas de arroz de China.
El presidente chino, Xi Jinping, aprobó en enero una ayuda a Cuba que incluye la asistencia financiera de 80 millones de dólares y 60.000 toneladas de arroz. En 2024, China ya había concedido otra donación de 100 millones de dólares a la isla.
China ha prometido "seguir ofreciendo apoyo y asistencia dentro de sus capacidades" a Cuba y ha expresado su oposición a la "interferencia por parte de fuerzas extranjeras" en la isla, refiriéndose a las presiones del Gobierno de Washington sobre La Habana con un bloqueo petrolero desde enero y otras medidas reforzadas contra sectores vitales de la economía.
En las últimas semanas, además, EE.UU. ha vuelto a poner las supuestas bases chinas en Cuba en el centro de las tensiones con La Habana, advirtiendo que “no tolerará” bases militares y centros de inteligencia de sus “adversarios” en la isla.
Al respecto, Pekín señaló que “inventar pretextos y difundir rumores para difamar no puede servir de justificación para el bloqueo brutal y las sanciones ilegales de EE.UU. contra Cuba”; mientras que La Habana afirma que estas acusaciones son “pretextos falaces” para tratar de justificar una posible intervención militar en la isla.
La economía de Cuba atraviesa una crisis severa y prolongada, con una contracción económica del 15% en los últimos cinco años, según reportes oficiales. La isla padece escasez crónica de alimentos, medicinas y combustible, junto a apagones masivos y una elevada inflación.
La Habana y Pekín mantienen una estrechas relaciones políticas y económicas en las que el país asiático destaca como uno de los principales aliados de la isla.
