Ministro boliviano denuncia que caravana de desbloqueo fue emboscada y suspende operativo

La Paz, 23 may (EFE).- El ministro boliviano de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció este sábado que la caravana de policías y militares para desbloquear una carretera troncal del país fue "emboscada" y atacada con dinamita por los manifestantes que mantienen cortada la ruta desde hace 18 días, lo que obligó a suspender el operativo y retroceder en la ruta.

El ministro habló con algunos medios desde una ruta alterna que sus vehículos de seguridad utilizaron para salir de la emboscada en un punto denominado Copata, en la carretera entre La Paz y la ciudad andina de Oruro, tras unas horas de incertidumbre sobre su ubicación debido a que se perdió el contacto con su comitiva porque se encontraba en zonas sin señal de telefonía móvil.

"Nos hicieron una emboscada (....) porque no pudimos ir ni adelante, ni para atrás. Estamos en un camino alterno de tierra", dijo Zamora al canal privado Red Uno.

El ministro encabezó el convoy de militares y policías y ofreció dialogar personalmente con los grupos de bloqueadores para tratar de persuadirles de que suspendan la protesta que desde hace tres semanas interrumpe el tránsito en esa ruta estratégica que conecta con vías hacia Chile, Perú, el centro y oriente del país.

"Vimos que lo más acertado era retroceder para cuidar la vida de los bolivianos, preferimos retroceder, Estamos buscando un lugar seguro. Ahí veremos qué hacer, si retornamos a La Paz o continuamos. Da pena que una caravana por la vida haya sido atacada", sostuvo.

El operativo policial y militar que intentó desbloquear la carretera troncal derivó en enfrentamientos entre agentes y manifestantes en la ruta, vandalismo contra algunas instituciones estatales y la reinstalación de los cortes de ruta con los que diversos sectores piden la dimisión del presidente del país, Rodrigo Paz.

Su objetivo era permitir el tránsito de alimentos, combustibles e insumos médicos a las ciudades de La Paz y El Alto, las más afectadas por las protestas, y liberar el trayecto de cientos de camiones varados en las rutas desde hace tres semanas.

Zamora dijo que está preocupado porque algunos equipos de prensa también se vieron obligado a salir de la emboscada, aunque los comunicadores informaron a los medios que están de vuelta por caminos alternos.

Por su parte, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, dijo al canal estatal Bolivia TV que hay una "campaña" para "provocar el mal ánimo de la población" sobre todo en las provincias mediante "noticias falsas" sobre supuestos decesos durante la operación en la que, según dijo, solamente se emplearon gases lacrimógenos.

Según Gálvez, "muchos de los sitios" que están publicando estos contenidos "no están en el país" y sostuvo que "es parte de todo un esquema desestabilizador que quiere romper el orden constitucional".

Horas antes, el presidente Paz afirmó a un medio argentino que hará “todos los esfuerzos” para dialogar con los sectores sociales que protestan, aunque advirtió que “todo tiene un límite”, tras los enfrentamientos y la violencia registrados esta jornada.

Las protestas contra Paz están alentadas por campesinos aimaras del altiplano, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del exmandatario Evo Morales (2006-2019) que exigen la renuncia del gobernante.