Uruguay rescatará el Lord Clive, navío que pudo cambiar la historia en 1763

MONTEVIDEO. En las próximas semanas será rescatado de las aguas del río de la Plata el navío de guerra inglés Lord Clive, hundido por los españoles en 1763 y que, de haber vencido, podría haber reescrito la historia de América Latina.

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“Si aquel barco no hubiese fracasado en su intento de retomar la ciudad de Colonia, hoy en día se podría estar hablando inglés en toda América Latina”, aseguró el descubridor del navío, el argentino Rubén Collado.

A 350 metros de distancia de las costas de la ciudad uruguaya de Colonia del Sacramento, al suroeste del país, y a una profundidad de seis metros bajo el Río de la Plata, el Lord Clive observa silencioso desde hace casi tres siglos a la urbe que, tomada en 1763 por los españoles, resistió un intento de asalto que pudo reconfigurar la geopolítica mundial.

Según relata Collado, en 1763 las coronas británica y española se encontraban inmersas en la Guerra de los Siete Años y las relaciones comerciales entre ambos eran hostiles. Los comerciantes ingleses pretendían vender sus mercancías en las regiones de América Latina dominadas por los españoles y por ello su corona dictó orden de prohibir la adquisición de productos ingleses en estas zonas.

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El hecho enfurecía al reino británico y, por ello, la Compañía Británica de las Indias Orientales, dedicada aparentemente al comercio, fue utilizada para “enmascarar” una invasión corsaria del continente que tenía como primer objetivo la toma de la ciudad de Buenos Aires.

En enero de 1763, el Lord Clive llegaba al Río de la Plata con sus bodegas cargadas con cinco arsenales. Con una flota de navíos de guerra antiguos que habían sido vendidos por la armada inglesa para su uso con fines comerciales a la compañía, el capitán Mcnamara comandaba un pequeño ejército que pretendía abastecer de armas a diversos enclaves dominados por los españoles, como Buenos Aires, Lima y Santiago de Chile.

En el camino hacia la capital argentina decidieron atracar para cargar provisiones en la ciudad de Colonia del Sacramento, a unos 180 kilómetros de lo que hoy en día es Montevideo y justo en la orilla opuesta de la ciudad argentina. “En aquellos tiempos Montevideo era una fortaleza muy importante para los españoles”, aseguró Collado.

Lo que no sabían los ingleses es que la ciudad de Colonia había sido tomada por los españoles dos meses antes y ya no pertenecía a sus aliados portugueses. Al mediodía del 6 de enero de 1763, a unos 400 metros de distancia de la costa de Colonia, los 32 cañones de babor del Lord Clive se disponían a recuperar la ciudad.

Para impotencia de McNamara, las construcciones bajas y los ranchos que conformaban la fisonomía de la pequeña urbe permanecieron intactas debido al error táctico cometido al situar el barco a tan poca distancia de la costa. La parábola descrita por los proyectiles sobrevolaba la ciudad y no conseguían destruir sus objetivos. Esta situación fue aprovechada por el destacamento español que defendía la fortaleza y bajaron a la playa media docena de pequeños cañones que desarbolaron un ataque que hubiese supuesto el armamento de las facciones contrarias al dominio español en diversos puntos de sus dominios.

“Si hubiesen situado el Lord Clive a más distancia, la ciudad de Colonia hubiese sido borrada en una hora”, afirmó el argentino Rubén Collado, quien se dedica a buscar tesoros desde la década de 1980. Poco antes de dejar el cargo el pasado marzo, el presidente José Mujica (2010-2015) autorizó el reflote del Lord Clive: las condiciones del contrato firmado entre Collado y el Gobierno estipulan que el reparto de lo que se pueda encontrar en el barco se repartirá al 50% entre ambas partes.

Para el delicado proceso de reflote, costeado íntegramente con fondos privados, Collado utilizará un equipo de cerca de 80 personas así como varios barcos, lanchas y pontones. La primera fase de la operación, que se iniciará en un par de semanas y se alargará varios meses, consistirá en retirar las piedras, las cuales componían parte la muralla de Colonia y que los españoles emplearon para hundir el navío. Posteriormente se dragará el fondo marino en los alrededores del naufragio para poder efectuar la recuperación.

“Lo importante es sacar esos barcos porque ellos nos van a dar la verdadera magnitud de la historia. Esta es la historia de América Latina y también de los españoles”, subrayó Collado.

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