Para qué te traje, Horacio

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/XFQCCILXPFEYLLQ6MU6YSUJUBM.jpg

Me puse por un momento en el pellejo de Calé Galaverna, quien en varias noches seguramente le preguntó a su almohada: “¿Para qué te traje, Horacio...? ¿Para qué violé los estatutos del Partido Colorado para, en mis ratos libres, hacerte entrar por la ventana al partido?”.

Calé trajo a HC al partido y luego a la presidencia, como un manso y democrático corderito: que el “Nuevo rumbo”, que la transparencia, que cortaría “los brazos” a los corruptos, que la Constitución prohibía la reelección, por tanto él no lo intentaría. El marketing del “Nuevo rumbo” siempre funcionó muy bien, como en el juego del billar: bolas van y bolas vienen, para pintarnos “otro país”.

Y cuántas veces, también se habrá repetido esa misma pregunta cuando HC intentó su inconstitucional reelección, en marzo del 2017, agravado por el asesinato de Rodrigo Quintana, crimen hasta hoy impune. Además, mediante un simple decreto atropelló una vez más la Constitución y una ley que le impedía deforestar su establecimiento del Chaco, con lo cual en un mes, derribó unos dos millones de árboles; en contrapartida, plantó dos arbolitos, en el Vaticano, siempre para el marketing; y no nos olvidemos del acuerdo entre gallos y medianoche, a espaldas del Congreso, de la maquinización del brazo Aña Cua.

PUBLICIDAD

Pero fue aún por más, mucho más: acaparó, avasallándolo todo, la Fiscalía, el CM, el Poder Judicial, de entre cuyos miembros, eligió a Alicia Pucheta, la prevaricadora, la más dócil y la más conspicua colaboradora, que habilitó a HC, violando, otra vez, la Constitución, a la senaduría activa, pero ¡ñandeko, para hacer historia!

Esta aplanadora anticonstitucional de HC contó siempre con la oportuna colaboración del combo de traidores del PLRA, hasta hoy también impunes. Y la más llamativa complicidad: el silencio sepulcral del hasta hace poco “idealista” y pundonoroso Marito; el silencio inexplicable de los demás hombres “idealistas”, dignos, honestos que suponemos existen aún, dentro del glorioso Partido Colorado.

¡Ciudadanos, este es un momento sumamente grave para la democracia de nuestro país!... ¡La institucionalidad, el respeto, la ética, la moral de nuestro país están en fuga, gracias a los inescrupulosos que fungen de autoridades, en los tres poderes del Estado!

Amparados en el artículo 138 de nuestra Constitución, salgamos a las calles a resistir, a manifestarnos pacíficamente, cuando estos usurpadores y violadores se presenten como senadores activos, a prometernos cínicamente en el juramento de rigor: “...Respetar y hacer respetar la Constitución...”.

Roberto Bareiro

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD