Jurista urge que la Cámara se expida sobre la absolución a Walter Bower

Por segunda ocasión, el abogado querellante Rolando Alum presentó urgimiento para que la Cámara analice la apelación de la sentencia absolutoria –de hace más de un año– que benefició a Walter Bower.

Osvaldo Vera, Merardo Palacios y Walter Bower, el 30 de diciembre de 2019, luego de ser absueltos del delito de tortura en el juicio oral y público.
Osvaldo Vera, Merardo Palacios y Walter Bower, el 30 de diciembre de 2019, luego de ser absueltos del delito de tortura en el juicio oral y público.

El 30 de diciembre de 2019, el tribunal de sentencia (en mayoría) dictó su fallo por el que absolvió de culpa y pena al exministro del Interior Walter Bower, en el proceso de torturas, tras el fallido golpe de Estado en mayo de 2000.

A más de un año de haberse dictado sentencia, la Cámara de Apelaciones aún no se expidió sobre los recursos planteados por el Ministerio Público y la querella adhesiva, que solicitan la nulidad de la sentencia y el reenvío de la causa para un nuevo juzgamiento.

La Tercera Sala del Tribunal de Apelaciones que debe analizar el fallo absolutorio recaído en este proceso está integrada por los camaristas Cristóbal Sánchez, Bibiana Benítez y José Agustín Fernández.

Los fiscales Santiago González Bibolini y Fabián Centurión, por parte del Ministerio Público, y el querellante adhesivo Alum, quien representa al comisario Alfredo Cáceres (uno de los torturados), solicitaron a la Cámara de Apelaciones el reenvío de la causa para un nuevo juzgamiento porque para los mismos se demostró en la audiencia pública la responsabilidad de Bower y de los policías Osvaldo Vera y Merardo Palacios de los apremios físicos que infligieron a las víctimas.

El fallo absolutorio, en mayoría, fue dictado por los jueces penales de sentencia Carlos Hermosilla y Víctor Medina, para quienes el hecho no pudo ser demostrado.

En disidencia votó la jueza Rossana Maldonado, quien sostuvo que en el juicio oral quedó demostrado que varios policías fueron objeto de abusos de lesa humanidad y señaló a los acusados como los responsables del delito.

El proceso penal de lesión corporal en el ejercicio de funciones públicas y tortura fue extendido por casi 20 años, debido a las múltiples chicanas planteadas por los acusados. Pero fue declarado imprescriptible por la Corte.

Antecedentes del proceso

-Para el Ministerio Público se demostró que sufrieron apremios físicos Jorge Luis López, en sede de la Comisaría 11 Metropolitana, y Alfredo Cáceres en la Marina, el 19 y el 21 de mayo del año 2000, respectivamente. Las víctimas refirieron que Bower presenció la manera en que fueron torturados porque supuestamente se sublevaron contra el gobierno de Luis González Macchi.

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