Identifican a otros dos paraguayos abatidos

La Policía paraguaya identificó ayer oficialmente a los dos miembros de la facción criminal Primer Comando da Capital (PCC) que aún figuraban como NN, de los ocho que fueron eliminados el lunes de noche por la Policía brasileña en Ponta Porã, al otro lado Pedro Juan Caballero.

Yoni Alcides Trinidad Báez
Yoni Alcides Trinidad Báez

Se trata de Diego Marcial Moraez González, de 25 años, y Yoni Alcides Trinidad Báez, de 19 años.

Diego Marcial era un sicario que tenía orden de captura por tentativa de homicidio en Pedro Juan Caballero, en una causa compartida con su hermano menor, el también matón Blas Daniel Moraez González, de 18 años, quien es justamente otro de los ocho abatidos del lunes a la noche en el lado brasileño.

Yoni Alcides, en tanto, inició su carrera delictiva a los 14 años como motochorro en Pedro Juan Caballero, aunque después también operó como sicario al servicio del PCC.

Además de Diego Marcial, Blas Daniel y Yoni Alcides, otros criminales compatriotas que murieron en Brasil a manos de la Policía local son Óscar Rubén Cardozo Delvalle, de 32 años, quien llegó a caer con marihuana en el citado país por narcotráfico, Daniel Irala Escobar, de 31 años, quien también estuvo preso al otro lado de la frontera por narcotráfico.

La lista se completa con Fredi Portillo Rodríguez, de 30 años, con antecedentes por caso de drogas en Brasil, y los hermanos Edson Prieto Dávalos, de 27 años, y Óscar Prieto Dávalos, de 23 años, quienes por su parte no registraban antecedentes penales, pero que venían siendo investigados como asaltantes y asesinos a sueldo, aunque no se sabía que ya actuaban bajo la disciplina del PCC.

Los ocho paraguayos fueron masacrados por policías del grupo Garras del Brasil, que localizaron su aguantadero a cinco cuadras de la línea fronteriza, cerca del camino que conduce de Pedro Juan Caballero a Zanja Pytã.

Los compatriotas integraron el comando del PCC que el sábado de noche atacó el cuartel policial donde funcionan varias unidades dependientes de la Dirección General de Investigación Criminal y en el que estaba preso el máximo líder de dicha organización, Giovanni Barbosa Da Silva, de 29 años, alias Bonitão.

El rescate del capo brasileño fue evitado por los 40 policías que resistieron el embate del PCC gracias a un efectivo plan defensivo y a que tenían suficientes municiones para sus armas.

La Policía local recuperó de la guarida de los paraguayos fusiles, pistolas, revólveres y vehículos.

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