ENCARNACIÓN (Juan Augusto Roa, de nuestra redacción regional). La posibilidad de generar ingresos mediante el servicio de limpieza de los cursos de agua impulsó a Willy Ávalos, un mecánico vinculado al negocio del desarmado y venta de repuestos usados de vehículos, a construir una balsa sobre la cual instaló una retroexcavadora de las que utilizan las máquinas viales para limpieza de cursos hídricos. El club de pesca y deportes náuticos Pacucuá se convirtió en su primer cliente, cuando lo contrató para limpiar una amplia zona del embarcadero de lanchas de las instalaciones ubicadas en el barrio San Isidro.
La proliferación de algas en los alrededores del embarcadero hacía imposible la navegación en botes porque las plantas se enredan en las hélices de los motores, señaló Omar Ortiz, socio de la entidad deportiva.
Cansados de enviar notas a la Dirección de Medioambiente de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) en las que solicitaron la limpieza del subembalse, buscaron una solución alternativa “y así llegaron a la propuesta de limpieza de Willy Ávalos. Un grupo de socios “hicimos una vaquita (contribución)” y contratamos para que nos hagan la limpieza, comentó.
El equipo
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El equipo de limpieza consiste en una excavadora, a la que se adaptó una malla de metal que hace de “rastrillo” montada sobre una balsa que junta la masa vegetal. Está dotada de un motor estacionario que le permite desplazarse en el agua.
El brazo mecánico puede llevar montados tres tipos de herramientas intercambiables que se pueden instalar según la necesidad de uso.
Una pala mecánica para excavaciones, un rastrillo y una red metálica con la cual se retira la masa vegetal.
Una ventaja que ofrece esta tarea es que se puede retirar las algas del lecho del río y aplicar una limpieza más profunda. Si se retira lo que se ve en la superficie y no se saca de raíz, en muy poco tiempo vuelven a proliferar, explicó Ávalos.
La extensión del brazo mecánico permite trabajar hasta en una profundidad de 3,5 metros, lo cual hace posible que se opere en los bordes de los ríos y arroyos no muy profundos. El dispositivo se transporta vía terrestre como un acoplado, para lo cual se deben desarmar y retirar los flotadores adicionales que le dan sustentabilidad en el agua, y montar sobre la estructura de la balsa una masa y dos ruedas, que le permiten ser tirados por un vehículo. Esta operación lleva todo un día, refirió el diseñador.
Toneladas
Las toneladas de algas extraídas se acumulan en un lanchón con motor amarrado a la plataforma y se transporta hasta la orilla. Posteriormente, en un camión volquete se transporta hasta el vertedero municipal para su disposición final.
Ávalos señaló que están estudiando la posibilidad de usar esta materia vegetal como abono orgánico. Encargamos a un técnico el estudio de su posible uso porque es un material que contiene gran cantidad de fósforo y nutrientes, refirió.
