Una historia de Instagram y una vacunación que indigna a una ciudadanía hastiada

La vacunación de una joven ingeniera en ecología humana que trabaja en la Dirección de Vigilancia de la Salud desató una ola de críticas en las redes sociales por haber recibido la Sputnik V contra el COVID. El caso fue el puntapié de otras denuncias similares que apuntan a personal administrativo sanitario que ya recibió las escasas dosis disponibles.

Storie de Instagram de Antonella Narváez, funcionaria contratada del MSP.
Storie de Instagram de Antonella Narváez, funcionaria contratada del MSP.Captura de pantalla

Una story de Instagram fue el detonante ayer, miércoles, de un escrache masivo a Antonella Narvaja, una mujer de 28 años que celebró a través de su cuenta personal el haber recibido la primera dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus.

De acuerdo al registro de vacunación disponible en la web del MSP, Narvaja se vacunó en el Hospital Materno Infantil de Trinidad durante la jornada de ayer. Un usuario de Twitter, identificado como Pablo Gómez, hizo una captura de pantalla de la publicación de la mujer y también de una conversación que sostuvo con ella para reprocharle el haber sido vacunada, dado que se trata de una persona joven.

El tema fue tendencia en Twitter. Pronto, constataron que Narvaja también trabajaba en la empresa RE/MAX Connection. Surgieron muchas dudas sobre si correspondía o no que ella reciba la vacuna en detrimento de adultos mayores que aún no fueron vacunados.

Según datos públicos, Narvaja es funcionaria del Ministerio de Salud desde marzo de 2020. Recibida en la Universidad Nacional de Asunción como ingeniera en ecología humana de la Facultad de Ciencias Agrarias, está etiquetada como “apoyo de salud”.

Emma Martini, directora de Recursos Humanos del Ministerio de Salud, informó a ABC que cuando se percataron de la denuncia en redes investigaron el caso de la funcionaria. Es así que detalló que Narvaja trabaja como responsable de carga de datos en la Dirección de Vigilancia de la Salud, de lunes a viernes, de 07:00 a 15:00, y está a cargo del Dr. Guillermo Sequera. Su salario es de G. 2.192.839.

La directora precisó que la mujer fue contratada como funcionaria de contingencia ni bien arrancó la pandemia en Paraguay y su contrato se fue renovando en periodos de tres a seis meses. El actual, firmado en enero, la ubica como trabajadora del sitio por lo menos hasta el 30 abril. La extensión del contrato está en estudio por su comportamiento, indicó Martini.

Según la autoridad del Ministerio de Salud, tiene el registro de entrada y salida de Narvaja, que sí acudió a su puesto laboral, quedándose en ocasiones hasta después de hora. Sostuvo además que, como funcionaria contratada, puede trabajar en otro sitio siempre y cuando su horario no se contraponga con su actividad en el MSP. Básicamente, se dedica a cargar datos en las bases de Vigilancia de la Salud.

La empresa RE/MAX, por su parte, informó ayer en Twitter que Narvaja ya no formaba parte de la firma, sin precisar si esto sucedió antes o después del episodio de ayer. ABC Color intentó conversar con Narvaja, pero no respondió.

El caso de Narvaja hizo aparecer otros de funcionarios administrativos del Instituto de Previsión Social (IPS), que también se jactaron en sus redes sociales de haber recibido las vacunas antiCOVID. Los comentarios de los internautas giraron en torno a los supuestos privilegios de estas personas en detrimento de los adultos mayores.

Personal administrativo antes que adultos mayores en Plan Nacional

La Dra. Viviana de Egea, directora de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud, afirmó que el Plan Nacional de Vacunación contra el COVID contempla que funcionarios administrativos de todos los niveles puedan recibir inmediatamente las dosis de las escasas vacunas disponibles. Esto rige para funcionarios administrativos de sanatorios y hospitales públicos y privados.

De Egea explicó que todos los médicos, enfermeras y administrativos de “primerísima línea” ya fueron llamados y quien no se vacunó entre ellos fue porque no quiso o porque quedó rezagado, es decir, se registró tarde. El MSP reportó que 83.378 funcionarios vinculados a la salud –de entes públicos y privados– están registrados. Hasta ahora fueron vacunados unos 50.000 y quedan otros 30.000 que tienen prioridad sobre los menores de 85 años.

La vacunación actualmente es “libre” para estas 30.000 personas, los mayores de 85 años y las personas de entre 60 y 84 años que no pueden movilizarse de sus hogares. Las demás de entre 60 y 84 años que sí pueden movilizarse no pueden hacer más que registrarse y esperar el agendamiento de acuerdo a las vacunas que lleguen.

De Egea justificó el esquema de vacunación y explicó que todas estas personas que ejercen como personal administrativo de entes públicos y privados están, en menor o mayor medida, más expuestos a los casos COVID. Indicó que es el sistema de vacunaciones el que determina dónde recibirá cada uno la dosis que le corresponde.

La directora reconoció que el actuar de estas personas en sus redes sociales puede ser incorrecto, pero señaló que esto corresponde a las decisiones que toma cada uno.

Ciudadanía no tolera

Los comentarios de la ciudadanía en relación a estos posteos demuestran hastío y desconfianza hacia las autoridades por no facilitar la vacunación rápida a sus padres o abuelos.

El caso de la “vacunación VIP” en Presidente Franco, en donde 115 personas se aplicaron la vacuna sin estar en el rango de edad requerido, también evidenció un nulo control estricto del Ministerio de Salud y el manejo político de las dosis. La Fiscalía prometió investigar el caso.

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