Los campesinos de Agüerito inician el cultivo de cannabis en cooperativa

La Asociación de Desarrollo Comunitario de Agüerito inició ayer el cultivo de cannabis en forma de cooperativa. El objetivo es desarrollar el aceite cannábico artesanal e iniciar la venta a nivel nacional. “Es un día histórico”, señalaron.

Eulalio López y Elvio Benítez cultivaron el primer plantín de la sepa “Gorila glue”, resultado de un convenio con la organización Granja Madre.
Eulalio López y Elvio Benítez cultivaron el primer plantín de la sepa “Gorila glue”, resultado de un convenio con la organización Granja Madre.

La Asociación de Desarrollo Comunitario de Agüerito y la empresa Granja Madre establecieron un convenio de cooperación para desarrollar el cultivo de cannabis con fines medicinales. El aceite cannábico será presentado bajo la marca “Kokuesero”.

El convenio de cooperación fue firmado ayer, en la comunidad de Agüerito, distrito de Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro.

El documento establece el relacionamiento entre las partes donde resalta la asistencia técnica, canal de comercialización y entrega de semillas por parte de la firma Granja Madre.

Representes de las siete bases que integran las comunidades de Agüerito y Tava Guaraní estuvieron presentes. El proyecto cuenta con un fuerte respaldo de productores campesinos que pretenden contar con un rubro de cultivo alternativo.

Luego de la firma y lectura del convenio de cooperación, los dirigentes campesinos se dirigieron a la sede de la Asociación de Desarrollo Comunitario donde en la tarde del sábado se preparó el terreno para iniciar el cultivo de la sepa “Gorila glue”.

El espacio destinado al cultivo es de aproximadamente 500 metros cuadrados, donde se tendrá una parcela demostrativa para socializar en la comunidad la sepa cultivada.

En la mañana del sábado, empresarios de Granja Madre y de la asociación campesina se presentaron en la fiscalía de Santa Rosa del Aguaray donde realizaron lo que calificaron como una “autodenuncia”.

Juan Carlos Cabezudo, de Granja Madre, explicó que “comunicamos al Ministerio Público el inicio de una plantación de cannabis con fines medicinales. Facilitamos todos los detalles del proyecto”.

“Un día histórico”

Euladio López, secretario general de la Asociación de Desarrollo Comunitario, calificó el cultivo del plantín como “un momento histórico para nuestro país”.

Agregó que “la marihuana se asocia con la criminalidad. Es un producto alrededor del cuál gira una inmensa espiral de corrupción: tenemos a policías, fiscales, narcotraficantes apretando a familias campesinas. Producir el cannabis en forma lícita es una oportunidad para tener una renta mayor sin violar la ley”.

Eulalio López califico el convenio con la empresa Granja Madre como “una oportunidad para que las familias campesinas puedan vivir mejor. El cultivo de marihuana y su uso medicinal tendrá un impacto económico muy importante en las comunidades. En medio de la crisis terrible que estamos viviendo no se puede dejar pasar la oportunidad de tener un rubro capaz de generar ingresos económicos importantes”.

Elvio Benítez, secretario de relaciones de la organización campesina, mencionó que “la marihuana es un tema que tiene que dejar de tratarse debajo de la mesa. El cannabis es un tema que tiene que ser objeto de discusión, de debate y sobre todo se deben conocer sus bondades medicinales”.

Agregó que “la legislación paraguaya permite el uso medicinal del cannabis y este es el momento de trabajar para que se pueda cumplir el marco legal permitiendo a los campesinos obtener ingresos con la venta de aceite producido con cannabis en forma legal”.

La plantación demostrativa se encuentra en plena ruta asfaltada, en el local de la asociación campesina.

“No tenemos nada que esconder. No somos delincuentes y el cannabis se tiene que desarrollar para que la gente pueda contar con aceite medicinal artesanal a un precio justo”.

Ambos dirigentes coincidieron en señalar que el cannabis no es extraño en la cultura campesina. “La gente sabe cultivar, conoce bien la planta, pero existe todo un sistema represivo en torno al cannabis que impide su desarrollo como alternativa económica legal”.

Un objetivo comercial

El empresario Juan Carlos Cabezudo señaló que “el cannabis es un rubro agrícola como cualquier otro. Está satanizado a pesar de sus grandes bondades medicinales”.

Cabezudo agregó que “lo que estamos iniciando es un proyecto comercial. La Asociación de Desarrollo Comunitario pretende dar alternativas económicas a las familias campesinas de Agüerito y Tava Guaraní, utilizando en forma legal el cannabis”.

Parte del convenio es el desarrollo comercial del aceite cannabico artesanal de la marca “Kokuesero”.

Mencionó que “brindamos asistencia técnica y las semillas necesarias para desarrollar el proyecto. Vamos a producir y a vender un producto artesanal de alta calidad”.

Cabezudo aseveró que existe un mercado muy grande para el aceite cannábico artesanal. “El cannabis se utiliza para el trabamiento de 29 dolencias crónicas, es un reemplazante natural de la morfina. Se utiliza para todo tipo de dolores musculares, es sedante natural. Actúa en forma eficiente contra las disfunciones eléctricas del cerebro y ciertos tipos de cáncer”.

“Vamos a implementar un proyecto económico –siguió diciendo– que tendrá un gran impacto económico positivo en familias que hoy día no tienen muchas alternativas”.

Reproducir el modelo

La sepa cultivada ayer en Agüerito lleva el nombre de “Gorila glue”. No fue casualidad su elección: el año pasado la Senad denomino de esta forma una gran operación llevada a cabo para contrarrestar el cultivo de marihuana.

Juan Carlos Cabezudo cuestiono que el cannabis sea visto exclusivamente como un producto ilícito. Sostiene que se criminalizó a una planta medicinal que puede generar beneficios para las familias campesinas.

Elvio Benítez, por su parte, no dudó en señalar que “las familias que se dedican al cultivo en forma ilegal viven extorsionadas por policías, por fiscales, por narcotraficantes. Tienen que pagar protección. Buena parte de lo que ganan al final entregan a policías para no ir presos. Esa es la realidad de quienes cultivan en forma ilegal”.

Agregó que “no se puede negar la realidad de la marihuana. Existe. Se cultiva. Y los beneficios no quedan para los campesinos, que también son víctimas de un sistema perverso”.

Eulalio López enfatizó diciendo “la ley de nuestro país permite producir aceite medicinal. Lo que estamos iniciando no es contrario a la ley. Y esta oportunidad tenemos que desarrollar en beneficio de las familias campesinas”.

Se estima que en Paraguay existen unas 20 mil hectáreas de cultivos ilegales de marihuana. Nuestro país es el tercer productor mundial de cannabis y se “exporta” en forma ilegal al Brasil, Chile, Argentina y Uruguay. La producción paraguaya de cannabis está presente en toda la región.

Esta realidad no se puede ocultar y resulta obvio que tampoco combatir. El desafío es utilizar los beneficios medicinales en favor de familias campesinas que hoy tienen que vivir a escondidas. Agüerito es el primer paso para romper este esquema perverso.

El gran mercado brasileño

El sistema de salud brasileño está integrado por 75 millones de personas, de las cuales unas 5 millones requieren medicamentos para tratar dolencias que pueden ser combatidas con cannabis medicinal.

La legislación brasileña permite la importación de productos medicinales elaborados con cannabis.

El gran proveedor de cannabis del Brasil es Canadá, cuyos laboratorios apenas si pueden cubrir la demanda del gigantesco mercado.

Brasil es una gran oportunidad para la producción paraguaya de aceite cannabico artesanal. El costo del producto paraguayo es mil veces menor que el canadiense.

roque@abc.com.py