Con la fe a cuestas, desde todas partes

Desde todos los puntos cardinales del país los peregrinos confluyen con su fe y promesas hasta la Villa Serrana. La gente clama por salud, trabajo y las familias desafiando el calor y el cansancio.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/6L6OJJYZ2BF35CMYX6Q4ZVKJW4.jpg

Del Norte, específicamente desde el barrio Santo Domingo de Guzmán de Concepción, llegó un grupo que decidió caminar desde Ypacaraí. Con dos niños compartiendo un carrito y un grupo de diez personas más cumplen el ritual desde hace once años, según explicaron Ana Romero (29) y María Selva Ocampos (56). Hicieron votos a la Virgen para recibir mucha salud y agradecer por todo lo bueno de este año que va terminando.

Desde el Este se apersonó hasta la Basílica el grupo "Ciclistas Mallorquinos" luego de pedalear 295 kilómetros. Los acompaña una imagen de la virgen de Caacupé propiedad de una familia del barrio Piro'y donde viven. Balbina Bogado, quien por primera vez acompañó al grupo se mostró muy emocionada por la compañía de su hijo Santiago (5), quien también trajo su bici. El grupo de ciclistas estuvo acompañado en la logística por Hernán Céspedes.

Una conmovedora escena mostraban Hilda López y su esposo Gervasio Giménez. Ellos llegaron con sus cinco hijos y otros familiares caminando desde Coronel Oviedo durante tres días. Este año por primera vez decidieron cargar con una cruz pidiendo a la Virgen por la salud de los niños. Hilda comentó que ella sintió como si escuchara la voz de Cristo que decía toma tu cruz y sígueme por eso, en diez años de peregrinación, decidió cargarla.

PUBLICIDAD

 

 

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD