Denuncian a despachante de Aduana

CIUDAD DEL ESTE. Un español reiteró esta semana la denuncia contra el auxiliar de despachante de aduanas Alcides Justo Riveros Ortega, contra quien presentó en 2013 una acción penal en Lambaré por haberse supuestamente apropiado de sus pertenencias.

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Manuel Vallejo Gómez explicó que por encomienda había enviado todos sus enseres y herramientas de trabajo desde España, pero en nuestro país nunca se las entregaron, dejándole un perjuicio de 250.000 euros.

El extranjero contó que en 2012 decidió mudarse a vivir a Ciudad del Este con su esposa paraguaya y sus dos hijos. Para ello, en febrero de ese año, envió desde España a nuestro país, en 30 paquetes, a través de la empresa de encomiendas “Sin Fronteras”, todos sus electrodomésticos y herramientas de trabajo en herrería.

Las cosas debían llegar a nuestro país en tres meses, pero pasó un año y medio hasta que el hombre recibió la llamada del auxiliar de despachante Alcides Justo Riveros Ortega, domiciliado en Asunción, quien supuestamente le pidió G. 500.000 por cada caja. El español denunció el caso ante la Comisaría 1ª Metropolitana y el auxiliar fue detenido el 17 de enero por policías de Investigación de Crimen Organizado de Investigación de Delitos, pero 48 horas después puesto en libertad.

Manuel Vallejo presentó entonces una denuncia por apropiación en contra de Alcides Riveros y la causa se encuentra desde entonces en la Unidad Penal 3 de la Fiscalía de Lambaré, a cargo de Gladys González. “Días después, recibí mi lavarropas y la heladera, completamente destrozada. Las demás cosas, mi televisor, mis herramientas de trabajo, jamás me las entregaron. Es un perjuicio de 250.000 euros”, relató el español.

Desde entonces, Manuel Vallejo afirma que Alcides Riveros se comunicó con él una vez, en enero de 2015, pidiéndole que retirara la denuncia en contra suya y él le dijo que no lo haría. “Después desapareció, cambió de número de celular, cambió de casa, nunca más pude ubicarlo. Y yo nunca recibí mis pertenencias”, puntualizó el español.

“Detrás de este caso, yo perdí las cosas que compré con mucho trabajo y también los 20.000 euros que eran los ahorros de toda la vida y con los que había llegado a Paraguay con intención de instalarme. Debí comprar nuevos muebles, las herramientas de alta tecnología nunca más pude conseguirlas, tuve que viajar a hacer trámites. Ahora tengo deudas, trabajo apenas para poder alimentar a mis hijos”, lamentó Manuel Vallejo.

Según publicaciones de 2013 realizadas por este medio, Alcides Riveros había dicho entonces que él solo cumplía el trabajo de hacer el despacho aduanero y que el responsable de la carga en Paraguay era Ricardo Pinto.