Denuncian negligencia médica

CIUDAD DEL ESTE. Un bebé recién nacido falleció en la sala de neonatología del Hospital Regional del Instituto de Previsión Social (IPS). Los padres y familiares afirman que se debió a una supuesta negligencia médica, un excesivo retaso en la atención.

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De acuerdo a la denuncia, la gestante llegó a urgencias a las 02:30 del martes, pero recién fue asistida a las 08:00 y el bebé llegó al mundo con una posible malformación congénita en el corazón. “Creemos que se pudo salvar si nacía antes”, afirman sus familiares.

La denuncia fue realizada ante la Justicia por los padres del pequeño, Elías Martínez y Mirtha Franco. Su tía, Liliana Martínez, contó que debido a que el bebé debía pesar más de cuatro kilos, luego de acompañar todo el embarazo con consultas periódicas a los médicos de IPS, los médicos le dieron turno para una cesárea para este lunes 13 de marzo, pero con la indicación de que si entraba en trabajo de parto, la mamá debía acudir de urgencia en ese momento.

El martes pasado, 7 de marzo, a las 02:30, con la indicación médica de una cesárea de urgencia, Mirtha Franco entró al hospital regional del IPS. “Le recibieron y le dejaron sola en una camilla hasta después de las 06:30, cuando se cambió el turno de médicos y enfermeros. Y recién a las 08:10 nació mi sobrino”, relató Liliana Martínez.

La tía del bebé afirmó que los médicos y enfermeros no permitieron a los padres que vieran a su hijo recién nacido, diciéndoles que estaba azul y que cuando recupere su color, lo traerían. “Después de mucho lo trajeron y se lo exhibieron de lejos. Ni mi hermano ni la mamá pudo tener en sus brazos al bebé. De lejos se lo mostraron y después les dijeron que tenía un problema respiratorio y lo internaron en Neonatología”, contó Martínez.

Acorde la denunciante, los médicos dijeron que el pequeño tenía una anomalía cardíaca debido a que el corazón del chiquito no se había cerrado al nacer y que eso debía tratarse con Ibuprofeno 400 en ampollas. El medicamento fue proveído por los padres y el jueves se les dijo que el bebé ya estaba estable, pero quedaría internado en estado de observación. El viernes, con esa certeza y atendiendo que no les dejaban permanecer con su hijo en la sala, la pareja fue a dormir a su casa. A las 23:30 llamaron al papá para informarle de una urgencia y al llegar al nosocomio, le dijeron que el bebé había fallecido y que nada pudieron hacer porque el tubo de oxígeno se había llenado de sangre y no respondió a las reanimaciones.

“Los médicos nos dijeron que falleció debido a la malformación congénita, pero nosotros creemos que hubo negligencia, que si le atendían a mi cuñada al llegar, ese martes a las 02:30, se le podía haber atendido al bebé a tiempo. Y además, nosotros ofrecimos en distintas oportunidades trasladarle a mi sobrino a Asunción si era necesario y sin embargo nos dijeron que ahí podía tratarse, que era aplicar el Ibuprofeno y monitorear. Y después nos dijeron que ya estaba recuperándose”, señaló Liliana Martínez.

La denuncia está siendo investigada por la fiscala Juliana Giménez, quien solicitó el historial médico al IPS y también requirió la realización de una autopsia en el Laboratorio Forense del Ministerio Público, en Asunción. Este procedimiento se realizó este domingo y los resultados estarían dentro de 30 días.

El director médico del IPS, Hugo Casartelli, negó que haya existido una negligencia. Afirmó que el bebé nació con una malformación congénita del corazón que acabó complicándose y que un adelantamiento de la cesárea no iba a alterar la evolución del recién nacido en el tratamiento del cuadro.

“El bebé estaba evolucionando bien, pero se complicó el viernes y, aunque se realizó la reanimación, no aguantó. No tiene que ver que se haya atrasado la realización de la cesárea, no hubo sufrimiento fetal, de nacer antes, el bebé igual hubiera presentado la malformación congénita; su respuesta al tratamiento no tiene que ver con el momento de su nacimiento”, indicó Casartelli.