Familias unidas en el dolor

Dos familias aquejadas por la desesperación de saber a sus hijos en manos de un grupo criminal desde hace varios meses se reunieron este domingo para tratar de darse apoyo mutuo y rezar pidiendo volver a ver a Arlan y Edelio muy pronto.

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Meses de sufrimiento, dolor y desesperación son el denominador común de dos familias separadas por unos 120 kilómetros y que hasta hace algún tiempo no sabían nada la una de la otra.

Este domingo se cumplen siete meses desde que el grupo criminal EPP irrumpió en el domicilio de la familia Fick Bremm y secuestró al menor de sus hijos, Arlan; poco más de tres meses después, el suboficial Edelio Morínigo era raptado por la misma banda. Desde entonces y hasta hace algunos días sus respectivas familias no volvieron a saber de ellos.

Los padres y hermanos de Edelio visitaron en horas de la mañana de este domingo a la familia Fick Bremm, luego de que la madre de Arlan, Melania Bremm, los invitara a su domicilio para compartir el dolor que los aqueja.

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“Fue difícil nuestro encuentro”, manifestó Obdulia Florenciano, madre de Edelio, a la salida de la casa de los Fick en en la Colonia Paso Tuyá, distrito de Azotey, departamento de Concepción. Señaló que fue doña Melania quien los invitó y que por eso hicieron el viaje para poder reunirse con ellos.

Manifestó que por las circunstancias, no fue una reunión placentera.“Ella me contó todo el sufrimiento por el que pasó en estos sietes meses de angustia”, señaló para luego explicar que ésta era la primera vez que se reunían con los Fick Bremm. “Nos prometieron que en cualquier momento ellos también nos van a visitar en nuestra casa”, agregó.

Doña Obdulia indicó que pudo ver en la familia Fick que no están bien porque “se puede ver en el prójimo sus sentimientos”. “A las personas que están bien, al mirarlas se nota que están bien. En este caso, esa señora y ese señor al mirarlos se puede notar que no está bien, que están muy dolidos. Y es difícil nuestra situación”, aseveró.

“Nos unimos, como dos familias que están desesperadas, preocupadas y que pedimos justicia”, apuntó la madre del suboficial retenido hace ya casi cuatro meses y volvió a reiterar que esperan que esta situación se solucione cuanto antes para “que podamos estar otra vez tranquilos en nuestra casa, como familia y que ya no tengamos que andar así”.

En medio de las oraciones, ambas familias trataron de compartir la difícil situación por la que atraviesan para tratar de que el enorme peso de la angustia sea más llevadero. “Nos pusimos hombro con hombro. Pedimos a Dios y a la Virgen que nos dieran fuerza”, expresó.

Afirmó que la familia Fick Bremm manifestó una enorme esperanza en la pronta liberación no solo de Arlan sino también de Edelio. “Tengamos fuerza porque van a liberar a nuestras familias”, le expresaron los Fick según lo que contó doña Obdulia. “Me dieron fuerza y me dijeron: ‘No le van a matar a tu hijo, le van a soltar a los dos’”, apostilló.

El hecho de que no existan malas noticias resulta alentador para ambas familias. Para los Fick en particular la aparición semanas atrás de un video en el que se veía ambos secuestrados con vida representó un gran alivio. “La señora me dijo que después de ver se recuperó porque vio que su hijo está vivo y antes le habían dicho varias veces que su hijo estaba muerto”, sentenció doña Obdulia.

Para los Morínigo, en cambio, la alegría inicial de ver a su hijo dio a paso a una nueva desesperación pues otra vez el grupo criminal establecía un plazo para la liberación de seis de sus miembros presos a cambio de la vida del suboficial; plazo que vencía el sábado.

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