ABC: llegan las 14 toneladas de donaciones a Pilar

Tras seis horas y media de viaje, las donaciones de toda la ciudadanía llegaron a la ciudad de Pilar, departamento de Ñeembucú, que se encuentra azotada por las inundaciones.

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Jorge Barón, cura párroco de la zona, junto con Diosnel Sánchez, coordinador de la Pastoral de Misiones, recibieron a la comitiva de ABC Color que llevó hasta el sitio toda la colaboración ciudadana recolectada en la última semana.

Ambos comentaron que desde abril están trabajando intensamente para asistir a las familias de los barrios bajos, afectadas por la subida del agua que fue aislando a la población. Entre las 14 toneladas de donación se encuentran alimentos, abrigos y elementos de limpieza.

Los pobladores de esta zona del país no solo sufren el efecto de la riada, sino también se vieron afectados por la cantidad de agua que cayó en 48 horas, entre el 9 y 10 de mayo pasado, lo que hizo que la capacidad de bombeo de las motobombas se viera sobrepasada y quedara en el distrito el efecto palangana, informó la periodista de ABC Color, Magdalena Benítez, enviada especial. 

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El río Paraguay en Pilar se encuentra actualmente a casi 9 m, específicamente 8.87 m, mientras que el muro puede soportar 10 m. Por ese motivo, en esta jornada de martes unas 50 personas están trabajando para tratar de reforzar el muro de contención de la ciudad con bolsas de arena. 

Evaristo Enciso y Cirilo Morel son dos pilarenses que trabajaron para fortalecer el muro ante la gran crecida de 1983 y advirtieron que si esto llega a superar los 10 m la situación puede ser peor a la de aquella vez.

Alegaron que la única manera de evitarlo será reforzando bien el muro en zonas puntuales, por ejemplo, detrás de la fábrica de Tejidos Pilar, donde la oleada del cauce es muy fuerte.

Además, cabe resaltar que la situación económica de los habitantes de esta ciudad podría ser crítica en los próximos meses, teniendo en cuenta que muchos puestos de trabajo se vieron perjudicados.

Por ejemplo, los oleros de la compañía Valle Apu’a perdieron todo y están desesperados porque saben que la recuperación después de esta crisis lleva mínimo tres meses.

Así también están quienes perdieron sus cultivos y animales. En ese contexto, el sacerdote solicita a las autoridades nacionales la elaboración de un plan de contingencia para los próximos tres meses, no solo para Pilar sino para los otros distritos de Ñeembucú que se encuentran gravemente afectados por la inundación.

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