Múltiples falencias en escuela esteña

CIUDAD DEL ESTE. Sin pupitres suficientes, con vidrios rotos y con falta de kits escolares distribuidos por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), comenzaron las clases, alumnos de la escuela Madre Teresa de Calcuta, en el kilómetro 9 Acaray.

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/abccolor/PHIWRCANSJH5PBDYSWXBSEIIHY.jpg

Si bien la educación es gratuita, los padres de los alumnos de esta institución prefieren aportar mensualmente para poder mejorar las condiciones en  la que estudian sus hijos.

La escuela básica Nº 6711 “Madre Teresa de Calcuta” está ubicada en el kilómetro 9 Acaray, villa Conavi, de Ciudad del Este. En total estudian allí 150 niños, desde el preescolar hasta el sexto grado, aunque por falta de aulas, algunos grados funcionan a la mañana y otros, a la tarde.

Por las pocas condiciones económicas de sus padres, muchos alumnos van a clase sin desayunar y otros, sin almorzar, cuenta la directora, Edith Santander.

Este miércoles, en la escuela “Madre Teresa de Calcuta” las clases comenzaron con la falta de 50 pupitres y muchos niños se sentaron en sillas maltrechas. De los cuatro baños que hay, dos están descompuestos, así que solamente dos están disponibles para todos los alumnos y los docentes.

Además, según Santander, el Ministerio de Educación y Cultura mandó los kits escolares, pero sólo para 100 niños, cuando en total hay 150 estudiantes matriculados, o sea, faltan útiles para 50 alumnos. En tanto que, de la merienda escolar que la Gobernación de Alto Paraná envió el año pasado, tienen leche aún, pero no quedan galletitas, ni palitos para distribuir.

La escuela tiene el patio de tierra que, este miércoles debido a la lluvia, estaba convertido en barro. Solamente hay un sector de piso tipo lecherado, que los padres hicieron el año pasado y que está en el sector que llaman “escenario”. Hay solo una aula nueva, construida en el 2015 con dinero del Fondo Nacional Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide).  Mientras que el techo de la dirección y la cantina está deteriorado casi por completo. También hay ventanas con vidrios rotos por doquier.

La institución no tiene iluminación en el patio, porque faltan focos y los maestros decidieron garantizar la lumínica de las aulas. Además, el predio de la escuela no está cercado, lo cual representa un peligro para los alumnos.

La directora explicó que de su oficina ya robaron dos ventiladores y nada de valor se puede dejar allí. "En estas condiciones, pese a que la educación es gratuita, los padres decidieron pagar unos G. 10.000 mensuales para poder pagar una limpiadora y hacer algunas mejoras", explicó Edith Santander.

Añadió que también prevén realizar durante el año lectivo actividades de recolección de fondos para solventar otros gastos de la escuela.