Leer los números

Como resultado de una abstracción asumida convencionalmente para representar cantidades o magnitudes, los números han estado, están, y estarán siempre presentes en la vida del hombre.

Su sistema de codificación ha ido mutando históricamente hasta el que conocemos hoy día como sistema arábigo, adoptado y masificado por Europa a través de la imprenta.

Como todo, los números pueden decirnos mucho, poco, o casi nada de algo; dependiendo del contexto en el que sean leídos e interpretados.

Así tenemos exposiciones en las que se plantea con carácter de verdad absoluta e irrefutable alguna cifra, que si bien puede ser correcta, solo aporta una visión parcial de la realidad.

Estábamos hablando de ello el viernes en la 730 AM al recordar el famoso porcentaje de ejecución presupuestaria, generalmente presentado como rasgo de una buena administración pública.

En los balances de fin de año muchos administradores del dinero público destacan como algo positivo el haber gastado gran parte del dinero que recibieron y como negativo el no haberlo hecho.

Así se habla de un 95% o un 98% de ejecución como equivalente a una buena administración.

Además de estar sesgada por el interés, es también una visión incompleta.

¿Es acaso mejor administrador aquel que considera obligatorio gastar en los últimos meses del año el presupuesto que le queda, adjudicando construcciones innecesarias bajo el argumento de que si devuelve el rubro a Hacienda lo recortarán en el presupuesto del próximo año?

¿Y es peor aquel que cuida el dinero de todos y no lo gasta por haber optimizado los recursos e infraestructura que ya tenía disponibles?

Es evidente que se necesita un análisis cualitativo de cómo se utilizó el dinero para tener una valoración más justa de cada administración.

Algunos números presentados también sin su contexto nos pueden llevar a visiones bien distorsionadas. Es el caso de los porcentajes de incremento patrimonial.

Prima facie cualquiera podría pensar que entre dos funcionarios con un mismo salario, quien tuvo un incremento patrimonial de 100% en 5 años juntó más dinero que otro que solo tuvo un crecimiento del 50%.

Pero ¿quién se enriqueció más si quien creció 100% solo tenía un automóvil tasado en 60 millones de guaraníes y se compró otro igual financiado; y quien creció 50% tenía un terreno tasado en 2.000 millones de guaraníes que había heredado, y se compró otro al contado por mil millones? Sin un contexto y un análisis, o una “lectura” correcta, los números pueden ser usados también como herramienta de propaganda.

Allí por ejemplo están los gobiernos que optaron por la política de no hacer test masivamente a su población en esta pandemia, por lo que exhiben un número mucho menor de contagios a los que tienen realmente, frente a otros gobiernos que, como en el caso de Chile, han optado por hacer la mayor cantidad posible de análisis para saber en dónde están parados realmente.

Son números, esos de los que hay que pedir siempre un contexto y una explicación antes de emitir una sentencia lapidaria.

Caso contrario pueden arrojarnos una visión muy distorsionada de la realidad, como si nos dijeran que porque usted tiene 10 millones de guaraníes en su billetera y yo estoy tan seco como la lengua de un loro, en promedio cada uno de nosotros tiene 5 millones.

guille@abc.com.py

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