“Australia versus Facebook”

Una histórica censura digital se dio a los medios de comunicación de Australia por parte de la gigante red social de Mark Zuckerberg, Facebook.

¿Qué exactamente pasó? Podríamos decir que se estiró la oreja al multimillonario estadounidense y este no dudó un solo segundo en usar su poder.

La semana pasada, los australianos ya no podían ver las noticias publicadas en la plataforma por cualquier medio de comunicación local y ¿por qué? Porque el gobierno planteó una ley en la que Facebook, Google y también otros sitios debían pagar un canon a las distintas editoriales por sus materiales compartidos, considerando que la red social genera un inmenso tráfico de datos e intereses entre sus usuarios.

Es claro que para Zuckerberg y compañía, la idea de pagar a los medios no fue de agrado y tomaron una medida extrema, en la que nadie pudo informarse mediante Facebook en el país, pero hasta se les pasó de la mano, llegando incluso a darse bloqueos en cuentas gubernamentales y también ONG.

Ante una masiva ola de críticas y rechazo, la empresa estadounidense dio un paso atrás en la medida y las noticias volvieron a las distintas páginas, llegando nuevamente a su público, mientras que próximamente el parlamento establecerá un árbitro que acordará lo que deberían pagar los gigantes informáticos.

¿Es preocupante este bloqueo? Si. ¿Por qué? Esa quizás sea la pregunta de algunos y la respuesta es la siguiente: Quieran o no, Facebook forma parte de la vida de muchísimas personas y no solo por entretenimiento, hablemos de algo profesional, a nivel local, podemos citar pequeños emprendimientos que buscan subsistir comunicándose mediante esta plataforma, ofreciendo sus productos y vías de comunicación, buscando un ingreso económico.

¿Qué pasaría si vuelve a ocurrir un bloqueo así y llega a afectar a estas personas? Podría causar un daño gigante en cuestión de días o desesperación, incluso tristeza por si alguien pierde la manera de hacer saber de que está en el mercado y es una opción.

Viendo el ejemplo de Australia, reconfirmamos que al ocurrir algo que no le guste al conglomerado de redes sociales, este podría tomar una medida que llegue a afectar a un país entero.

Por mi parte, es claro que deseo que esto no vuelva a ocurrir en ninguna nación.

Realmente espero que Mark Zuckerberg no vuelva a actuar como el inmaduro niño dueño de una pelota con la que juega fútbol con los vecinos, pero si algo le molesta, vuelve a su casa con ella y se encierra.

jose.mazo@abc.com.py

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