El incendio

Hasta donde pude seguir la situación, mediante entrevistas radiales y televisivas, el manejo de las máquinas de votación, esenciales para nuestro reformado sistema electoral, fundamentales para su funcionamiento, por parte del Tribunal Superior de Justicia Electoral(TSJE) no es serio y no es responsable.

Hasta el momento en que estoy escribiendo este material, no fue dado a conocer un inventario detallado de las máquinas de votación que estaban en el tinglado que pomposamente llaman “bloque G” de Justicia Electoral que se incendió el jueves a la tarde.

Espero que aparezca dicho inventario, contabilizando cada máquina con su número de serie propio y los de sus componentes, como lo tendría cualquier empresa que debe guardar instrumentos esenciales.

Cada máquina un número de serie. Cada componente un número de serie. Con fecha de entrada, lugar de ubicación y nombre de cada personal responsable.

La lamentable inexactitud sobre las cifras de máquinas destruidas, 8.500 según Jaime Bestard, presidente del TSJE; 7.500 según Christian Ruiz Díaz, director de Financiamiento Político y la falta de presentación del inventario mueven a las más duras sospechas sobre la seriedad de nuestro instituto electoral.

Alejandro Buzó, director antiincendios de la Municipalidad de Asunción, confirmó que el dispositivo antiincendios del “bloque G” de la Justicia Electoral, no contaba con duchas antiincendio automáticas como corresponde a la importancia de lo guardado, sino con unas precarias mangueras que exigen acción humana para ser usadas. También confirmó que la bomba de presión de los tanques de agua preventivos estaba fuera de funcionamiento. Y hasta ahora no hay datos periciales acerca de por qué no funcionaron los detectores de humo que debieron accionar las alarmas tempranas.

Esta instalación inservible le costó ochenta y siete millones de guaraníes al pueblo paraguayo, y fue adjudicada sin concurso al señor Diego Joaquín Rodríguez Barrios según publicó nuestro diario, lo cual cubre con las más negras dudas la supuesta responsabilidad del TSJE.

No tengo elementos, hasta este momento, que me permitan decir si el incendio fue provocado o no lo fue, pero para mí ya está claro que el TSJE no es serio ni es responsable y que la piedra angular de nuestra democracia, nuestras elecciones, se encuentren depositadas en gente que no toma su trabajo en forma seria ni responsable.

Si el incendio fue provocado o no, además, no lo sabremos nunca porque la investigación del incendio quedó a cargo de la institución más corrupta del Estado paraguayo, la fiscalía general.

Las elecciones merecen mejor resguardo y, por tanto, es urgentísimo destituir a todos los integrantes de la cadena de responsabilidad de la custodia y preservación de las maquinas de votación, sin excepción alguna.

evp@abc.com.py

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