“Los más amenazados a día de hoy son el grupo de no vacunados y deben sufrir más los inconvenientes”, señaló anoche el primer ministro, Eduard Heger, al anunciar la apertura parcial, según informan hoy los medios locales.
La relajación del confinamiento se aplicará a las tiendas de productos no esenciales y a los servicios religiosos, aunque para un número máximo de personas por metro cuadrado, mientras que para usar el transporte urbano hay que presentar, además, un test negativo reciente.
Actualmente, sólo el 48 % de la población tiene la pauta completa de vacunación.
Las estaciones de esquí del país se abrirán este sábado, y los hoteles -incluidos sus restaurantes- a partir del 25 de diciembre, aunque, de nuevo, sólo para vacunados y curados.
Los colegios de primaria y secundaria se cierran a partir del lunes 13 de diciembre, con lo que se renueva la enseñanza a distancia en todo el país.
El ministro de Sanidad, Vladimír Lengvarský, ha propuesto que estas medidas de apertura parcial prosigan hasta el 9 de enero, si bien el comité de expertos que asesora al Ejecutivo ha sugerido que el confinamiento se mantenga hasta el 16 de diciembre.
Eslovaquia, de 5,3 millones de personas, registró una tasa acumulada en la última semana de 1.377 infecciones por 100.000 habitantes.
La policía del país centroeuropeo detectó en estos últimos siete días 1.777 infracciones contra las medidas anticovid, y multó a 1.131 personas, según datos oficiales.