La Marcha Azul, iniciada el 1 de abril, ha sido impulsada por una profesora universitaria, una abogada, una médica infectóloga y un centro social protestante, que consideran que "ha llegado el momento de actuar y de parar las discusiones interminables".
La manifestación llegará el próximo 22 de abril a la sede del parlamento de Suiza en Berna, donde pedirá a los legisladores helvéticos compromisos más ambiciosos en materia climática, notablemente en lo relativo a la reducción de emisiones de dióxido de carbono provenientes de los combustibles fósiles.
En los próximos días, los activistas pasarán por las ciudades de Lausana, Neuchatel y Friburgo, donde se reunirán con políticos, empresarios y asociaciones locales a los que les expondrán sus peticiones.
Al final de cada etapa, la Marcha Azul celebrará jornadas temáticas sobre la movilidad del futuro, la agricultura o la economía verde.
Este lunes, la Marcha Azul recorre el trayecto de 18 kilómetros que separan las localidades de Nyon y Rolle, en el cantón de Vaud, y se espera que llegue a Lausana el próximo sábado, 8 de abril.