En un comunicado, el Banco afirmó que el objetivo de todo ello es "garantizar la recuperación del sector bancario y la estabilidad del trabajo en la banca", en un momento en el que se suceden "los saqueos, sabotajes, robos de dinero y propiedades de manera sistemática desde el comienzo de la guerra".
Entre las medidas aplicadas o todavía en fase de implementación para "gestionar el negocio bancario de manera que funcione con los menores daños y pérdidas posibles", el Banco Central sudanés puso en marcha "medidas necesarias" para frenar la caída del valor de la moneda nacional y estabilizar el tipo de cambio.
Para ello, llevó a cabo "la reducción del límite máximo de transferencias a través de aplicaciones bancarias", si bien no aportó más detalles sobre esta u otras acciones orientadas a evitar la pérdida del valor de la divisa sudanesa.
Por otro lado, anunció que varias sucursales bancarias reanudaron sus operaciones normales en áreas seguras, así el número de sucursales operativas alcanzó las 427, tras garantizar la seguridad en diferentes zonas, que no especificó.
Asimismo, confirmó el restablecimiento de las aplicaciones de banca electrónica de un total de ocho bancos, pese a que algunas de estas plataformas se encuentran funcionando de forma parcial por problemas con la red.
Entre las medidas, el Banco Central dedicó un total de 6.300 millones de libras sudanesas (10,5 millones de dólares) para financiar la temporada agrícola veraniega hasta finales de agosto de 2023, inversión que implica un aumento del 262 % respecto al mes anterior, a nueve instituciones de microfinanzas en ocho estados.
Además, indicó que actualmente se están tomando medidas para lanzar próximamente un sistema de compensación electrónica para hacer frente a las pérdidas como consecuencia del conflicto que estalló el 15 de abril.
"El Banco Central de Sudán considerará adoptar todas las alternativas y soluciones que permitan a los bancos hacer frente a los efectos y pérdidas resultantes de esta crisis, dentro del marco de las leyes y la contabilidad", remarcó en la nota.
La entidad hizo hincapié en que todas las acciones siguen las normas de supervisión que regulan el trabajo bancario para "preservar los derechos de los clientes y lograr la seguridad y estabilidad del sistema bancario".
El conflicto en Sudán se inició después de que el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) se rebelaran contra el Ejército y, hasta el momento, la guerra ha dejado entre más de 1.000 y 5.000 muertos, según diferentes estimaciones, así como 5,4 millones de desplazados y refugiados, de acuerdo con la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).