Durante su visita este lunes y el martes a Bruselas, Tokáyev se reunirá con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en el marco de la celebración del 10 aniversario desde la firma del Acuerdo Reforzado de Asociación y Cooperación entre ambas partes, el primer pacto de este tipo entre un país de Asia Central y la UE.
Kazajistán y la UE "han cubierto un largo camino de cooperación exitosa", dijo en una entrevista a EFE con motivo de la visita el embajador kazajo en Bélgica, Roman Vassilenko, quien también afirmó que ambas partes trabajan para "construir una relación más estrecha y más fuerte en nuevas áreas".
El país centroasiático, uno de los principales proveedores de energía a la UE (es el tercer mayor exportador de crudo), considera que cuenta con un "gran potencial" para suministrar también hidrógeno verde, una de las fuentes de energías limpias que quiere promover Bruselas, así como materias primas críticas, en línea con el objetivo de la UE de reducir sus dependencias de potencias como China.
En ese contexto, Kazajistán se encuentra desarrollando el llamado 'Corredor Central', una red logística de transporte multimodal que conectará directamente China y el sudeste asiático con la UE, y cuyo valor geopolítico radica en esquivar el paso por territorio ruso -condicionado por las sanciones sobre Moscú- y cuellos de botella como el canal de Suez o el mar Rojo.
La UE ha invertido unos 12.000 millones de euros en infraestructuras en Asia Central como ese corredor a través de su iniciativa 'Global Gateway', impulsada por Bruselas como una vía de contrarrestar la creciente influencia de Pekín en esta y otras regiones del mundo.
Pero desde el punto de vista kazajo, 'Global Gateway' y la iniciativa china de la Franja y la Ruta' (Belt and Road Initiative) "son bienvenidas" y no se considera que compitan entre sí, sino "que se complementan", afirmó Vassilenko.
La Comisión Europea propuso recientemente su vigésimo primer paquete de sanciones a Rusia, una nueva ronda de medidas de presión contra Moscú que podría afectar a empresas con sede en Kazajistán.
Preguntado por esta cuestión, el también jefe de la misión kazaja ante la UE subrayó que aunque Astaná no se ha sumado al régimen de sanciones contra Rusia, "no quiere que su territorio sea usado como vía de evasión" de esas medidas.
"Tenemos un diálogo muy franco y robusto con la UE sobre ese tema", señaló Vassilenko.
Ante la guerra de Ucrania y las conversaciones desde distintos actores con Rusia de cara a un eventual acuerdo de paz, el embajador subrayó la apuesta kazaja por la diplomacia, su "gran preocupación" por el conflicto y la disposición a implicarse en dichos esfuerzos.
"Como país que mantiene buenas relaciones tanto con Rusia como con la Unión Europea, así como con Estados Unidos y Ucrania, podemos desempeñar un papel si se nos pide contribuir. Hemos intentado mantener abiertos todos los canales de comunicación. De hecho, líderes mundiales mantienen conversaciones con nuestro presidente sobre este asunto", señaló el representante diplomático kazajo ante Bruselas.
En la cumbre de la capital belga también estará en agenda el diálogo sobre derechos humanos y las reformas políticas en Kazajistán, donde entrará e vigor el próximo 1 de julio una nueva Constitución aprobada en referéndum por el 87 % los votos.
Esta reforma busca "reequilibrar los poderes entre la presidencia y el Parlamento, situando la protección de los derechos humanos como la máxima prioridad del Estado", según el diplomático, quien afirmó que la medida "cuenta con una valoración muy constructiva" por parte de los socios europeos.