Por primera vez en la campaña para la segunda vuelta, Bolsonaro y Lula empataron con el 50 % de los votos válidos en un sondeo, realizado por la empresa demoscópica Datafolha, una de las más respetadas del país.
Los sondeos de los últimos días han mostrado un acortamiento de distancias entre ambos candidatos, que están empatados dentro del margen de error de las encuestas.
La polarización del electorado es máxima, como se vio en la primera vuelta de los comicios, cuando Bolsonaro recibió 56,1 millones de votos contra 53,8 millones de Lula, una diferencia de menos de dos puntos porcentuales.
Lula: "Meta va a tener que reinventarse, porque no puede creer que puede engañar a la humanidad todo el tiempo. Ya ha engañado mucho".
La Fiscalía electoral pidió a la justicia multar a Meta, la dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp, por incumplir órdenes de la justicia dirigidas a dar un trato igualitario a ambos candidatos.
La campaña de Lula ha denunciado que Meta, a través de su herramienta de IA o sus servicios de publicidad, ha favorecido a Bolsonaro y restringido el alcance y la creación de contenidos afines al dirigente progresista.
La misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) también celebró este jueves una reunión con el gigante tecnológico para entender su papel en las elecciones.
Minas Gerais, con 16,3 millones de votantes, es el segundo colegio electoral de Brasil y se considera una región clave en las elecciones porque es un estado bisagra, que no se ata a ningún partido, y suele reflejar el voto nacional.
Esto se explica por la diversidad de esta región (de un tamaño un poco mayor que el de España) donde conviven unas pujantes industrias agropecuaria y minera, una capital de 2,4 millones de habitantes como Belo Horizonte y zonas rurales empobrecidas.
En todas las elecciones realizadas después de la dictadura (1964-1985), ningún candidato ha conseguido las llaves del Palacio de Planalto sin ganar en Minas.
Este dato favorece a Bolsonaro. En la primera vuelta, el candidato del PL sacó cinco puntos de ventaja en la región, un 48 % contra el 43 % de Lula.
En la segunda vuelta, Lula ha visitado dos ciudades de la región, Juiz de Fora, una urbe que vive de la industria y los servicios; e Ipatinga, una de las capitales de la minería.
Flávio visitó Capelinha, un pueblo de una región cafetalera, y tratará de mostrar su fuerza en Belo Horizonte el sábado, en su penúltimo acto de campaña.
Ambos candidatos participan en el segundo y último debate televisado de la campaña, que tiene lugar a partir de las 21:20 hora local (00:20 GMT) en el canal de televisión Globo, el de mayor audiencia del país.
Este viernes es además el último día en el que las campañas pueden divulgar propaganda gratuita en televisión, una herramienta de comunicación clave para llegar al electorado de todo el país.