Las interceptaciones se produjeron en el norte y el este de Ucrania. El ataque provocó daños en las regiones de Járkov (noreste), Donetsk (este) y Dnipropetrovsk (centro).
Siete drones réplica de los kamikaze -aparatos sin carga explosiva que los rusos utilizan para confundir a las defensas enemigas- cayeron sin provocar consecuencias, según la Fuerza Aérea.
Los drones fueron lanzados desde regiones rusas cercanas a Ucrania.