Wang indicó que "el conflicto en Irán se ha prolongado durante más de un mes, causando enormes bajas y pérdidas, y afectando la seguridad y la estabilidad de Arabia Saudí y otros Estados del Golfo", según un comunicado publicado por la Cancillería china.
El diplomático chino aseguró que "la tarea urgente es centrarse en lograr un alto el fuego y poner fin al conflicto cuanto antes".
Wang aseveró que "las acciones del Consejo de Seguridad de la ONU deben evitar la escalada de la confrontación y no deben legitimar acciones militares no autorizadas; de lo contrario, las consecuencias serán nefastas, y los países pequeños y medianos serán los más afectados".
"China valora el compromiso de Arabia Saudí con la promoción de la paz y el fin del conflicto, y está dispuesta a colaborar con Riad para restablecer la paz regional cuanto antes", agregó el ministro chino.
Wang se refirió a la reciente iniciativa de cinco puntos propuesta por China y Pakistán, que "que incluye salvaguardar la soberanía y la seguridad de los Estados del Golfo, cesar los ataques contra civiles y objetivos no militares, y garantizar la seguridad de las rutas marítimas".
Por su parte, el ministro saudí lamento el "grave impacto" del conflicto en "la región y el mundo", según el comunicado de la Cancillería china.
El funcionario del reino saudí indicó que "espera fortalecer la comunicación y la coordinación con China en plataformas como las Naciones Unidas para promover conjuntamente la desescalada y poner fin al conflicto".
Este mismo jueves, Wang también habló por teléfono con la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y con el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, quienes le trasladaron la urgencia de restablecer el tráfico en el estrecho de Ormuz y de avanzar hacia una solución negociada.
Asimismo, el jefe de la diplomacia china conversó con su homólogo de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, y defendió que el Consejo de Seguridad de la ONU debe contribuir a "aliviar las tensiones" y no a "avalar actos ilegales de guerra".
El conflicto enfrenta desde finales de febrero a Irán con Israel y Estados Unidos, en una escalada que ha incluido ataques a infraestructuras energéticas y ha afectado al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial y alrededor del 45 % de las importaciones energéticas de China.
El gigante asiático, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques a Irán, aunque también ha pedido "respetar la soberanía" de los países del Golfo, con los que también mantiene estrechos lazos.