"Israel respalda la clara postura de Panamá: la aplicación de la ley en materia marítima debe seguir siendo justa, técnica y libre de presiones políticas", señaló el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, en un mensaje publicado en la red social X.
Advirtió que "las detenciones desproporcionadas ponen en riesgo el comercio mundial, los costes y la confianza. Defender el estado de derecho y la libertad de navegación redunda en interés de todos".
El Gobierno panameño ha reconocido un aumento en la detención de barcos de bandera panameña en los puertos chinos, una situación que tiene lugar en un momento de tensión bilateral por la salida de una empresa china de la operación de dos puertos situados cerca del Canal, una medida judicial que llegó después de presiones de EE.UU. sobre el paso navegable y de años de denuncias internas contra el contrato.
Las declaraciones del canciller israelí se producen poco después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, condenara el aumento de las detenciones de buques panameños en China y expresara su apoyo a la soberanía del país centroamericano.
"Las recientes acciones de China contra buques con bandera panameña suscitan seria preocupación sobre el uso de herramientas económicas para socavar el estado de derecho en Panamá”, afirmó Rubio este jueves en un comunicado, en el que calificó al país como “socio vital para el comercio mundial”.
También el Gobierno de Paraguay condenó hoy la retención de buques panameños en los puertos chinos y aseguró que esas medidas, que calificó de "perjudiciales e injustificadas", ponen en "riesgo el comercio mundial".
Según un informe de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en enero de 2025 la flota mundial contaba con 112.500 buques con un tonelaje de peso muerto de 2.440 millones de toneladas.
Grecia, China y Japón controlan más del 40 % de la capacidad, mientras que casi el 50 % está registrada bajo las banderas de tan solo tres estados: Liberia (17,4 %), Panamá (15,2%) y las Islas Marshall (12,5 %).