La cartera de Estado explicó en un comunicado el jueves por la noche que esta variante tiene un especial interés sanitario debido a su capacidad de contagio, que es mayor al de las variantes que se han identificado anteriormente en el país.
La viruela símica se caracteriza por la aparición de erupciones o lesiones cutáneas que suelen concentrarse en la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Su transmisión es sostenida de persona a persona y ocurre principalmente por contacto estrecho prolongado, siendo el contacto sexual y el contacto en el hogar facilitadores clave, de acuerdo a datos del ministerio.
Los primeros síntomas pueden ser: dolor de cabeza, muscular y de espalda, fiebre, ganglios linfáticos inflamados, agotamiento y escalofríos.
La presencia de la variante fue confirmada tras un fortalecimiento del sistema de vigilancia epidemiológica en el país, y de la capacidad de respuesta mediante estudios de caracterización y secuenciación genómica realizados por el Instituto Nacional de Salud Pública e Investigación (INSPI), según informó Salud.
Después de la detección, el ministerio activó una alerta epidemiológica, "con el objetivo de dar cumplimiento a los procesos científicos de vigilancia, bajo el asesoramiento de la Organización Mundial de la Salud/Organización Panamericana de la Salud (OMS/OPS)".
El Gobierno dispuso que los equipos técnicos en territorio fortalezcan las medidas de prevención, detección temprana, seguimiento, control y monitoreo frecuente para evitar posibles contagios.
Además, reactivó una campaña informativa de prevención para la población, con énfasis en grupos clave y vulnerables.
El ministerio hizo un llamado a la ciudadanía para que refuerce la higiene de manos, evite el contacto con personas que presenten erupciones o síntomas y busque atención médica de ser necesario. "Es indispensable no automedicarse", advirtió.