"El llamamiento abarca el período de marzo a agosto de 2026 y tiene como objetivo mantener los servicios de salud vitales en países cuyos sistemas sanitarios se encuentran bajo una presión extrema tras semanas de hostilidades intensificadas, desplazamientos masivos y un número creciente de víctimas", indicó en las últimas horas la agencia de Mediterráneo Oriental -que cubre Oriente Medio- de la ONU en un comunicado.
Señaló que en todo Oriente Medio, más de 4,3 millones de personas han sido desplazadas, con miles de muertos y decenas de miles de heridos por las hostilidades, siendo los hospitales y centros de salud de primera línea los que se enfrentan a un "aumento vertiginoso de casos de trauma, al tiempo que luchan por mantener servicios rutinarios como la atención a enfermedades crónicas, la salud materna e infantil".
La respuesta, que se centrará en el Líbano, Irán, Irak, Siria y Jordania, también "reforzará las cadenas de suministro y la logística para garantizar la entrega de medicamentos y equipos esenciales".
Este llamamiento se produce tras la liberación previa por parte de la OMS de 2 millones de dólares de su Fondo de Contingencia para Emergencias para apoyar la respuesta sanitaria, incluyendo 1 millón de dólares para el Líbano, 500.000 dólares para Irak y 500.000 dólares para Siria.
La escalada del conflicto en Oriente Medio se produce en un momento en el que la financiación humanitaria se está reduciendo a nivel mundial, mientras que las necesidades sanitarias en toda la región aumentan rápidamente.
"Sin recursos adicionales, la brecha entre las necesidades y los servicios de salud disponibles seguirá ampliándose en los países más afectados", concluyó la OMS.