"El 31 de marzo, trece personas fueron presentadas ante la Fiscalía y remitidas al juez instructor. Están implicadas en un caso de intento de asesinato del presidente de la refundación de la República y de un proyecto de golpe de Estado, preparado desde hacía tiempo", reveló en un vídeo difundido en redes la fiscal Narindra Navalona Rakotoniaina, según reportan este viernes medios locales.
Durante la investigación, se descubrieron mensajes de texto y de WhatsApp intercambiados entre los sospechosos, entre los que se encuentra el coronel Patrick Rakotomamonjy.
Este militar fue brevemente director de la Oficina de Reclamaciones de la Presidencia de la refundación, hasta el pasado enero, y ha acusado recientemente al régimen de corrupción a través de vídeos que se han vuelto virales en las redes.
La fiscal señaló que algunos acusados "admitieron que los 20.000 millones de ariaris (más de 4 millones de euros) encontrados en sus cuentas se habían utilizado para financiar estos actos delictivos".
"Asimismo, se constató que los sospechosos celebraban reuniones frecuentes en las que elaboraban todas las estrategias a poner en marcha", añadió, al destacar que "los allanamientos realizados en sus domicilios permitieron la incautación de importantes sumas de dinero, así como de numerosas armas".
Los cargos a los que se enfrentan incluyen "intento de asesinato del Presidente de la Refundación de la República, participación en una organización criminal, posesión ilegal de armas y conspiración criminal".
Once de ellos han sido ya detenidos, mientras las autoridades todavía buscan a otros dos -incluido Rakotomamonjy-, sobre quienes pesan órdenes de arresto emitidas por el Tribunal de Primera Instancia de Antananarivo, la capital.
El pasado noviembre, las autoridades malgaches ya detuvieron a dos ciudadanos extranjeros por acusaciones de querer derrocar y "asesinar" a Randrianirina.
Antes del golpe de Estado de octubre, Madagascar atravesaba una crisis desde el 25 de septiembre, cuando estallaron protestas masivas impulsadas por la juventud.
Tras sus demandas iniciales por los cortes de luz y agua, las movilizaciones se tornaron antigubernamentales y reclamaron la dimisión del entonces presidente, Andry Rajoelina, acusado de corrupción, nepotismo y malversación de fondos públicos.
Randrianirina, jefe de la unidad militar de élite del Cuerpo de Administración de Personal y Servicios del Ejército de Tierra (CAPSAT), acabó uniéndose a los manifestantes, al negarse a reprimir las protestas juveniles.
Antes, Madagascar había experimentado tres golpes de Estado desde su independencia de Francia: 1972, 1975 y 2009.