"Ha llegado el momento de que una persona nacional de América Latina y el Caribe asuma la responsabilidad de ocupar dicho cargo, en coherencia con el principio de balance geográfico equitativo y con el fortalecimiento de la diversidad en la conducción de la Organización", dice la declaración de sus Estados miembros.
Allí se justifica que esta aspiración "no se apoya solamente en el principio de rotación geográfica", sino que sus miembros están convencidos de que el nombramiento de una persona de la región "contribuirá a promover un sistema internacional más inclusivo y representativo".
Se sostiene que esta será una forma de fortalecer al organismo "sobre la base del firme apego de la región a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas" y su contribución histórica "a la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible y el respeto a los derechos humanos".
"Al valorar y reiterar la importancia de la transparencia del proceso de selección en curso, la Celac destaca que las distintas candidaturas presentadas por Estados de América Latina y el Caribe, poseen las cualidades requeridas para dirigir la Organización y destaca el exhaustivo escrutinio público que han enfrentado con solvencia durante el presente año", continúa el texto.
El organismo reitera así su llamado a que esta posición "sea debidamente considerada" en el proceso de selección y reafirma su voluntad "de seguir actuando de manera constructiva, en unidad y con visión de futuro, para revitalizar y fortalecer las Naciones Unidas, con el fin de avanzar hacia un mundo más justo, equitativo, unido y sostenible".
La costarricense Rebeca Grynspan lidera la carrera para convertirse en la próxima secretaria general de la ONU, tras recibir el pasado miércoles nueve apoyos en el quinto sondeo no vinculante de candidatos por parte de los miembros del Consejo de Seguridad.
Por detrás de Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), se sitúa el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, que tomó la delantera a la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU.
Otros candidatos son el ugandés Olara Otunnu, el senegalés Macky Sall, o las dos ecuatorianas María Fernanda Espinosa e Ivonne Baki.