La subida del indicador, que excluye los precios de los alimentos frescos por su alta volatilidad, muestra una aceleración de la inflación tras el 1,7 % registrado en agosto, y llega una semana antes de la reunión de política monetaria del banco central japonés, que en su encuentro de septiembre subió los tipos de interés al 1,25 %, su nivel más alto en casi 31 años.
Según los datos publicados por la oficina de estadística del Ministerio del Interior y Comunicaciones, la factura de la cesta de la compra subió un 2,9 % interanual, excluyendo a los alimentos frescos, frente al 2,7 % de agosto.
Por otra parte, los precios de los cereales intensificaron su caída con un 5 % interanual en septiembre, frente al 3,4 % de agosto.
Los precios de la energía se mantuvieron también en terreno negativo con una bajada del 0,6 % interanual en septiembre, tras la caída del 0,7 % el mes anterior, y la electricidad mantuvo su descenso por segundo mes en el 2,4 % interanual.
El gas se encareció un 2,4 % anual, frente al 2 % registrado en agosto.
Con la subida del 2,1 % interanual en septiembre, el IPC de Japón creció por encima del objetivo del BoJ por primera vez desde diciembre del año pasado, a pesar del programa de subvenciones del Gobierno japonés para hacer frente al encarecimiento de la energía por la guerra en Oriente Medio.
En lo que respecta a la inflación subyacente, que excluye los alimentos frescos y la energía, se aceleró hasta el 2,4 % en septiembre.