El portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun consideró en una rueda de prensa rutinaria que Estados Unidos "generaliza el concepto de seguridad nacional, abusa del poder del Estado y reprime sin razón a las empresas chinas".
"China se opone con firmeza y expresa su profundo descontento", afirmó Guo, que opinó que la actuación estadounidense "obstaculiza gravemente los intercambios económicos y comerciales normales entre las empresas de ambos países".
Asimismo, el vocero juzgó que dicha medida "no responde a los intereses de ninguna de las partes, incluidas las empresas y los consumidores estadounidenses" y aseguró que Pekín adoptará las "medidas necesarias" para defender sus derechos e intereses.
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. anunció este jueves que el 19 de noviembre votará una propuesta para prohibir a tres grandes empresas chinas de telecomunicaciones - China Mobile, China Telecom y China Unicom - el acceso directo a números de teléfono estadounidenses, así como a otros proveedores de servicios basados en protocolo IP.
El organismo ya había prohibido a las tres operadoras chinas prestar servicios internacionales de telecomunicaciones en EE.UU., y estudia además impedirles conectarse a las redes estadounidenses y operar centros de datos en el país.
La FCC indicó también el jueves que prevé vetar a los proveedores de servicios habilitados por IP que utilicen equipos de empresas incluidas en su lista de riesgos para la seguridad nacional, entre ellas Huawei o ZTE, según indica la cadena estadounidense CNA.
Las acusaciones de espionaje son uno de los focos de fricción entre EE.UU. y China que, en plena competencia por el liderazgo tecnológico, tratan de controlar el flujo de información y tecnología sensible.
Mientras que Washington mantiene restricciones a la exportación de chips avanzados a China, Pekín anunció recientemente una propuesta de medidas para proteger sus "secretos comerciales" frente a entidades extranjeras.