París celebra la vendimia de Montmartre con un desfile de 69 cofradías

París, 10 oct (EFE).- Un total de 69 cofradías participaron este sábado en el gran desfile de la 93 Fiesta de la Vendimia de Montmartre, una celebración popular que reúne cada otoño a cientos de vecinos y visitantes en torno a la tradición vitivinícola, la gastronomía y la música en uno de los barrios históricos de París más conocidos internacionalmente.

El desfile estuvo encabezado por 'Les P’tits Poulbots', los niños tamborileros de Montmartre, que abrieron la marcha al son de sus tambores, vestidos con uniformes de infantería de 1813, y por los integrantes de 'La República de Montmartre', una asociación cultural y filantrópica, fundada en 1921 y que mantiene vivo el espíritu tradicional del barrio bajo su lema: 'Hacer el bien con alegría'.

El desfile avanzó por la calles adoquinadas al ritmo de gaitas, batucadas o acordeones y con grupos de lo más dispar.

Señalar, entre otros, desde 'los caballeros del olivo de Nyons', entre cuyos miembros figura, según los organizadores, el príncipe Alberto de Mónaco, hasta representantes de 'La Republica de Canuts (trabajadores de la seda del siglo XIX)' o de 'La casa de España en París', pasando una 'Drag Queen' del barrio, asociaciones ucranianas, griegas, brasileñas o los bulliciosos integrantes de la 'Cofradía de los sombreros locos'.

Entre los participantes figuró Jacky Georges, integrante de la Cofradía de Vinos y Espirituosos de Francia, de 88 años, que aseguró a EFE llevar 45 años participando en las celebraciones de Montmartre. "Soy el más viejo aquí", aseguró con aplomo.

Georges lucía al cuello un catavinos de plata maciza, el recipiente tradicional que utilizan los catadores para examinar el vino. "Es de plata maciza. Yo soy de oro", bromeó.

Su presencia en el desfile también refleja una trayectoria artística vinculada al barrio y a París. Georges dejó los pinceles hace apenas un año, después de una larga carrera como pintor de letreros, pero sus creaciones siguen visibles en los rótulos y enseñas de decenas de establecimientos de la capital francesa.

El cortejo partió del Clos Montmartre, el pequeño viñedo situado en la colina de Montmartre, en uno de los actos centrales de cinco días de celebraciones, que comenzaron el 7 de octubre y concluyen este domingo.

Aunque Montmartre evoca hoy imágenes de artistas, cafés y rincones pintorescos, el barrio también cuenta con una larga historia vitivinícola. En el siglo XII, las monjas de la abadía de Montmartre plantaron vides y desarrollaron la producción de vino.

Antes de la expansión urbana, los viñedos llegaron a cubrir aproximadamente tres cuartas partes de la colina.

El cultivo de la vid desapareció por completo en 1928. Cinco años después, en 1933, el viñedo fue recuperado gracias a la iniciativa de personalidades y asociaciones locales que buscaban preservar terrenos amenazados por proyectos inmobiliarios. La ciudad de París plantó entonces cepas donadas por distintos municipios franceses.

La primera Fiesta de la Vendimia de la época moderna se celebró en 1934, y desde entonces, el acontecimiento se convirtió en una cita anual del otoño parisino.

El Clos Montmartre, principal símbolo de la fiesta, ocupa unos 1.556 metros cuadrados y alberga 1.762 cepas de una veintena de variedades de uva, según datos del Ayuntamiento de París.

Su producción ronda una tonelada de uva en una campaña habitual, suficiente para elaborar aproximadamente 2.000 botellas de medio litro de vino tinto y rosado, aunque las cantidades varían según las condiciones de cada cosecha.

El ayuntamiento de París supervisa el mantenimiento del viñedo y la producción del vino, con la participación de jardineros y especialistas en viticultura y enología.

La elaboración se realiza en las bodegas del Ayuntamiento del distrito 18 y las botellas llevan nombres vinculados a personalidades y símbolos de Montmartre, como Dalida, Michou o el histórico cabaret Lapin-Agile.

La venta del vino contribuye a financiar programas de asistencia social del distrito.

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