Ser zurdo, una vida complicadamente divertida

“¿Vos sos zurdo?”, es lo que nos preguntan por inercia cuando nos ven escribiendo con la mano izquierda, aunque la obvia respuesta sea un “sí”. También nos consultan qué se siente, como si fuésemos unos extraterrestres habitando en la Tierra; sin embargo, somos personas comunes y corrientes. Los zurdos, como Pelé, Maradona y Nadal, nos complicamos un poquito para realizar los quehaceres pero, a la vez, nos divertimos haciéndolos.

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Hoy en día, cuando decís “siniestro”, seguramente te referís a algo malo o malintencionado, pero también es una palabra culta para denominar al lado izquierdo; este era el significado originario del latín sinister. En la Edad Media, todos los que manejaban la zurda eran acusados de “ayudantes del demonio” y, luego, perseguidos por la Inquisición.

“Me levanté con el pie izquierdo”, es la frase que siempre utilizás cuando pensás que tenés mala suerte o las cosas no te salen como esperás. Para los zurdos, esta frase no es válida, ya que todas las mañanas usamos nuestra pierna siniestra para salir de la cama. Aunque no tengamos la jornada que deseamos, lidiamos con incomodidades que los diestros no se imaginan, pero eso no es excusa para angustiarse.

En el colegio, encontrar un pupitre para zurdos es toda una odisea; en tu clase, probablemente, hay una sola “silla especial”, pese a que hay dos o tres que no escriben con la diestra. Tu única opción es buscar en las demás salas por si haya otra; de lo contrario, debés aguantarte y escribir en un pupitre “normal”.

A la hora de escribir, el espiral del cuaderno es nuestro enemigo; intentamos anotar con toda normalidad, mientras que el metal nos dificulta hacer una buena caligrafía. Querés presentar “chuchi” tu tarea, pero si te descuidás y hacés a la apurada, la tinta del bolígrafo mancha inevitablemente tu hoja.

Cuando estás trabajando o almorzando al lado de un diestro, seguramente, tu codo roza involuntariamente con el de él, lo que te genera mucha incomodidad. El uso de tijeras es todo un desafío; necesitás muchas prácticas para poder manejarlas sin dificultad.

El 10 % al 12 % de la gente en el mundo manejamos mejor el lado izquierdo. Aristóteles, Einstein, Barack Obama y Bill Gates también son zurdos, además de muchos famosos. Así que, no te sientas un extraterrestre por manejar mejor tu lado izquierdo. Si a los diestros les molesta, es su problema, no el tuyo.

Por José Peralta (18 años)

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