Esta caída brusca se explica por la corrección asociada al cambio del contrato de mayo a junio, un fenómeno habitual a comienzos de mes que suele generar volatilidad adicional.
El brent también bajó ante la expectativa de una posible desescalada en el conflicto iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, apuntara a un posible final de la guerra en pocas semanas.
Sin embargo, el mercado mantiene la cautela, ya que sigue sin garantías la reapertura del estrecho de Ormuz, controlado por Teherán y clave para el transporte mundial de crudo.