Entre las víctimas se encuentran 54 civiles y tres soldados, confirmó el portavoz del Servicio Nacional de Defensa de Burundi, Gaspard Baratuza, en una rueda de prensa realizada a última hora del miércoles y recogida por medios locales.
Los daños se extienden a equipamiento militar e infraestructuras u objetos civiles como viviendas o vehículos.
Baratuza pidió a los burundeses mantener la calma e informar a las autoridades en caso de encontrarse con munición sin explotar, para que un equipo pueda retirarla de la zona sin causar daños.
Las explosiones se desataron el martes hacia las 18.30 hora local (16.30 GMT) y se alargaron durante horas, mientras varios vecinos afirmaron que parecían ruidos de disparos, lo que desató el pánico en la ciudad, según informó la organización en defensa de la libertad de prensa SOS Médias Burundi.