"Pido que no celebremos otra reunión en la que el Consejo se limite a describir el problema. Sudán no sufre por falta de análisis. Sufre por falta de acción", declaró Fletcher en una sesión del órgano sobre la situación en el país africano.
Según explicó, más de dos tercios de la población de Sudán necesita ayuda vital: "El pueblo de Sudán necesita alimentos, agua y medicinas. Sin embargo, el mundo envía drones, armas y mercenarios".
El jefe humanitario apuntó que la ONU documentó unas 1.400 muertes de civiles en el país solo en el primer semestre del año, de las que más de 1.100 fueron causadas por drones.
Al respecto, apuntó que estos ataques, así como las lluvias y las trabas burocráticas, están dificultando el acceso de organizaciones humanitarias a algunas partes del país.
Además, los últimos enfrentamientos han provocado desplazamientos de miles de personas en las dos últimas semanas y han elevado a más de 370.000 el número total.
Según Fletcher, la ONU y sus socios en el terreno han conseguido asistir a casi 11 millones de personas en la zona, sin embargo, lamentó que solo se ha recibido un 40 % de los fondos solicitados para el plan humanitario en Sudán y un 17 % en los destinados a atender refugiados en países vecinos.
"El pueblo de Sudán necesita una diplomacia sostenida y valiente. Sin embargo, el mundo se muestra indiferente y distraído. El pueblo de Sudán necesita paz y dignidad. Sin embargo, otros utilizan el territorio y la población de Sudán como peones en una lucha regional por el poder, el oro y el orgullo", denunció.
Y añadió: "Este Consejo no está indefenso. La comunidad internacional no está indefensa. La tragedia de Sudán no es que no sepamos qué hacer. Es que aún no hemos encontrado la voluntad para hacerlo".
El conflicto, iniciado en 2023 entre el Ejército de Sudán, y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), antiguos aliados, ha provocado una de las mayores crisis de desplazados del mundo.