El presidente francés, Emmanuel Macron, y el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, subrayaron en una declaración conjunta tras una reunión en el Palacio del Elíseo la necesidad de evitar una nueva escalada y de encontrar una salida diplomática que garantice la seguridad regional.
"Es necesaria una solución negociada para evitar una mayor escalada y garantizar la seguridad regional", señalaron ambos dirigentes en una declaración conjunta difundida tras su encuentro.
Macron y bin Salmán reiteraron asimismo su apoyo a una solución diplomática que garantice el carácter pacífico del programa nuclear iraní y reclamaron a Teherán que reanude su cooperación plena con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La posición franco-saudí coincidió con el endurecimiento de la presión económica de Washington a Teherán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció una nueva campaña de sanciones destinada a cortar las fuentes de ingresos de Irán y presionar también a los países y empresas que mantienen relaciones comerciales con Teherán.
Además, la situación del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte importante del comercio mundial de petróleo, ocupó también un lugar destacado en la declaración franco-saudí.
Ambos países condenaron los ataques contra buques y las amenazas a la seguridad de las rutas marítimas y reclamaron que la navegación por el estrecho vuelva a la normalidad, con libertad de navegación, tráfico comercial regular y sin peajes o restricciones directas o indirectas.
Francia y Arabia Saudí también destacaron la necesidad de preservar la seguridad de las rutas marítimas y de reforzar la cooperación para garantizar el suministro energético.