En su sexta y última jornada en Paraguay, los príncipes llegaron al colegio cerca de las 9.15 hora local (12.15 GMT) y ofrecieron un ceremonial saludo a los 16 estudiantes de la institución, todos hijos del personal diplomático japonés en Asunción y de trabajadores de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
Los niños esperaron por Fumihito y Kiko de Akishino desde muy temprano y les obsequiaron poemas y flores, un gesto para mostrar respeto a los herederos del Trono de Crisantemo.
Acto seguido, los jóvenes interpretaron la polka ante los príncipes, quienes se mostraron complacidos con el acto cultural y se acercaron a los intérpretes para intercambiar palabras.
Esta misma jornada, Fumihito y Kiko de Akishino visitaron otra sede educativa, el Colegio Japonés-Paraguayo de Asunción, una institución bilingüe e impulsada por el empresario Naoyuki Toyotoshi, un emigrante que se estableció en Paraguay en 1969 y representa una de las tantas historias de éxito de la migración nipona en el país suramericano.
Esta última visita fue a puertas cerradas y sin acceso a la prensa local.
De acuerdo con la agenda de la visita iniciada el pasado miércoles, los príncipes de Akishino dejarán Paraguay este lunes.
El fin de semana, los herederos mantuvieron intensas jornadas con visitas a la primera colonia creada por emigrantes japoneses en el país y al municipio Yguazú, fundado por japoneses hace 65 años en el departamento de Alto Paraná (este), y que hoy se erige como un polo agrícola en Paraguay.