Donald Trump dio marcha atrás en las sanciones contra Moscú después de alcanzar un controvertido acuerdo con Vladimir Putin para que Rusia abastezca de diésel los mercados estadounidense y mundial a cambio de un alivio de las sanciones estadounidenses.
La Ley Lindsey Graham - que lleva el nombre del fallecido senador que impulsó el proyecto - faculta a Trump para imponer aranceles de hasta el 100% a los principales compradores de petróleo y gas rusos.
“Tal como está descrito en la sección 4 de esta orden, dejo sin efecto la aplicación de tales sanciones, restricciones y derechos previstos en la Ley Graham”, señala la orden suscrita por Trump.
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La norma apuntaba contra el presidente Putin y otros altos funcionarios, así como los sectores energético y de defensa de Rusia y la llamada “flota fantasma” de petroleros que Moscú utiliza para eludir las sanciones occidentales.
Desde que Trump y Putin alcanzaron el acuerdo sobre el diésel, las relaciones entre Kiev y Washington se han deteriorado. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticó el pacto, mientras las fuerzas ucranianas reanudaron los ataques contra refinerías rusas.