Se trata de Carmelo Rubén Britos Escurra (34), también conocido como Capu’i, quien era buscado por la justicia desde hace 10 años, por los delitos de tráfico de marihuana, asaltos a mano armada y abigeato.
Durante una década, Capu’i en encabezó la lista de los maleantes más buscados por la Policía en la zona de Caazapá, donde era considerado como el “Rey de los Abigeos”, según se puede ver en las redes sociales.
El maleante conformaba pequeñas bandas que se dedicaban al robo de animales vacunos de las pequeñas haciendas y pequeños agricultores de zonas rurales de Caazapá.
De acuerdo con los investigadores, Capu’i, quien siempre andaba armado, contaba con la protección de algunos agentes corruptos de la región por lo que actuaba con mucha prepotencia y no dudaba en disparar contra sus ocasionales rivales. Por esa razón casi nadie se atrevía a enfrentarlo y mucho menos delatarlo para que pueda ser apresado.
Otro maleante que operaba junto a Capu’i es Máximo Cabrera Alarcón (40), alias Chiqui Cabrera; este por su parte cuenta con 17 órdenes de captura, la mayoría por abigeato e intento de homicidio, quien continúa prófugo de la justicia.
El jefe del departamento de Prevención y Seguridad ciudadana de Caazapá, comisario principal Daniel Careaga, relató que en las últimas semanas los criminales intensificaron sus golpes, principalmente en perjuicio de labriegos y pequeños tambos lecheros. A raíz de esa situación, el departamento de Prevención conformó un grupo especial de reacción, cuyo objetivo principal es la persecución de estos criminales.
En el marco de esas operaciones, en la tarde del sábado último, los agentes recibieron la información de que el temido Capu’i circulaba a bordo de una moto en la zona de Kera’y, por lo que inmediatamente fue enviado a la zona un grupo de agentes, que interceptó al fugitivo sobre un puente de madera. Cuando el abigeo se percató de que estaba rodeado, sacó su arma, un revólver 38, e intentó abrirse paso a tiros. Disparó los tiros seguidos contra los agentes; un agente fue alcanzado por los disparos, pero su chaleco le salvó la vida. En el tiroteo, Capu’i también recibió varios proyectiles y horas después falleció, dijeron.