En la estación del ferrocarril Carlos Antonio López, ubicada en el centro de Asunción, hoy se realizó la “Feria de la Antigua Estación”, donde feriantes exhibieron su colección de antigüedades para darlas a conocer a los interesados.
Medallas, billetes, cubiertos, objetos decorativos forman parte de la feria en el emblemático sitio donde una vez funcionó el ferrocarril.
Clara Alarcón, quien organiza la actividad desde hace aproximadamente cinco años, explicó que la feria consiste principalmente en antigüedades y objetos de colección, pero como no tienen un mercado muy grande, también integraron a feriantes de artesanía, arte y cosas alternativas.
“Normalmente participan los que están involucrados con el rubro, pueden ser gente que tiene estos objetos en su casa o que quiera renovar su decoración, o que son coleccionistas, o tienen un local comercial eventualmente, o tienen algún tipo de actividad en línea, ellos son los que normalmente participan de la feria”, señaló.
Más de 30 feriantes en la estación del ferrocarril
Dijo que normalmente el promedio de feriantes que participan del evento son 30, puede ser un poco menos o un poco más, pero que particularmente en la edición de hoy tuvieron más de 30 feriantes.
“Tratamos de alcanzar 50, pero siempre se anotan más y se van quedando por el camino. Uno puede encontrar cosas muy grandes, hasta cosas muy pequeñas, cosas relacionadas con coleccionismo, medallas, decorativos, cosas de bronce, biyuterie, cosas como billetes y chucherías también, cosas intervenidas”, detalló.
Contó que este año integraron un mercadito bohemio en la entrada, donde hay cuatro o cinco feriantes que tienen artesanías y cosas un poco diferente de las que hay dentro de la estación.
Dijo que buscan promover el conocimiento de las antigüedades, que en realidad es un mercado bastante limitado, considerando que no va a pasar mucho tiempo para que desaparezca.
“Vamos a recurrir a la nostalgia, la gente tiene que informarse de que se trataba nuestro pasado, ahora no hay parece registro de nada, todo queda como en redes, como que vivimos en una nube todos, pero toda esta cuestión táctil, emocional que tiene un objeto antiguo, realmente es toda una experiencia, valoramos mucho que la gente venga y conozca esto”, refirió.
Trabajo hecho de corazón
Destacó que la feria se realiza desde el corazón de la gente que apoya y se prende para participar de la feria, considerando que para exhibir sus objetos deben realizar una mudanza.
“No es fácil, es como una mudanza todo lo que hacen, tienen que mover objetos grandes, pequeños, costosos, valiosos, muy rompibles, es una actividad a pulso y pulmón. El Fepasa tiene el gran corazón de abrirnos la puerta y darnos la posibilidad siempre con mucho cuidado, participamos cuidando el lugar, el espacio, porque para nosotros es muy valioso”, concluyó.