En 2018, Paraguay puso en marcha uno de sus mayores programas de modernización tecnológica del Estado, un plan financiado con US$ 130 millones del BID para digitalizar trámites, conectar instituciones públicas, ampliar la infraestructura tecnológica y facilitar la relación de ciudadanos y empresas con el sector público. Casi ocho años después, el país muestra avances concretos, pero el programa todavía no terminó y algunas de sus inversiones más importantes recién están entrando en ejecución.
La distribución original de los recursos refleja esa ambición ya que, del total, unos US$ 47,9 millones fueron asignados a conectividad digital; US$ 32,6 millones a Gobierno Digital; US$ 29,6 millones a economía digital; US$ 13,4 millones a fortalecimiento institucional y US$ 6,5 millones a administración, auditoría, monitoreo y evaluación.
El gran cuestionamiento luego de casi una década es saber cuánto de esa inversión ya se tradujo efectivamente en gasto, infraestructura y servicios. No obstante, la respuesta no es lineal porque las cifras oficiales utilizan conceptos diferentes para cada área de aplicación.
La cuenta
Un dato incluido en la Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2025-2028 señala que, al 30 de septiembre de 2024, el programa tenía US$ 42,3 millones comprometidos y US$ 32,8 millones ejecutados; esto equivalía a 32,5% y 25,2% del préstamo, respectivamente.
En julio de 2026, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) comunicó que el nivel de recursos comprometidos había escalado hasta 96%; aplicado al monto original del crédito, ese porcentaje representa alrededor de US$ 124,8 millones. Pero “comprometido” claramente no significa “desembolsado”, esto incluye recursos vinculados a contratos, adjudicaciones y obligaciones cuya ejecución física y financiera puede continuar durante meses.
Es decir, aún no existe una cifra oficial única y actualizada que permita establecer cuánto de los US$ 130 millones fue efectivamente desembolsado por el BID y cuánto ya fue pagado por el Estado. Lo que sí puede afirmarse es que el programa aceleró fuertemente su contratación en los últimos años, mientras parte de la ejecución material todavía está en marcha.
Lo que funciona
El avance más visible está en la relación digital entre el ciudadano y el Estado. En septiembre, el Mitic reportó más de 500 trámites disponibles en línea, alrededor de 500.000 usuarios activos mensuales entre la web y la aplicación Portal Paraguay, 887.048 descargas de la app y más de 1,57 millones de registros de Identidad Electrónica.
Solo en agosto se gestionaron digitalmente 154.041 documentos y trámites. Entre ellos figuran antecedentes policiales, antecedentes judiciales, constancias de funcionario público, certificados, datos de cédula e información vinculada al seguro social. El Botón de Pago, además, permitió procesar más de 96.000 gestiones en línea durante ese mes.
Asimismo, la Agenda Digital financió más de 400 espacios con WiFi gratuito, programas de capacitación y becas TIC, herramientas de interoperabilidad, Nube-PY, sistemas para instituciones públicas y capacidades de ciberseguridad. En este último frente se incorporaron servicios de monitoreo, análisis de vulnerabilidades y equipamiento para un centro de operaciones de seguridad gubernamental.
En distintos momentos de este año el Mitic habló de más de 180 tipos de trámites digitalizados mediante la Agenda Digital, más de 480 gestiones 100% en línea, y luego más de 500 trámites disponibles a través de Portal Paraguay.
Lo que falta
En contraste, una parte importante del préstamo está vinculada a infraestructura que todavía no está terminada, siendo el principal caso el Data Center del Estado, adjudicado recién en mayo de 2026 al Consorcio TIC, integrado por Concret Mix, ITC Servicios y TSV del Paraguay.
El contrato principal ronda los US$ 30,1 millones, mientras el Mitic presenta la inversión global en torno a US$ 34 millones. El centro será construido en Chaco’i, tendrá certificación Tier III y alojará una nueva generación de Nube-PY, con capacidad prevista para unas 5.000 máquinas virtuales y 2.000 contenedores; solo la fiscalización fue adjudicada por G. 5.476 millones y contempla 18 meses de ejecución.
Otro frente pendiente es el Distrito Digital, cuya licitación fue lanzada con un monto estimado de G. 160.000 millones, mientras su desarrollo confirma que una parte relevante del programa todavía está concentrada en obras y contratos cuyo impacto final recién podrá medirse más adelante. El préstamo originalmente preveía un período de desembolsos de seis años y algunas fuentes ubicaban la vigencia del programa hasta 2025; sin embargo, el BID todavía clasifica la operación como “en implementación” en octubre de 2026.
El programa cerrará 2026 con el 96% de sus recursos comprometidos, pero con varios proyectos todavía en ejecución; entre ellos está el Data Center estatal, una de las mayores inversiones de la Agenda Digital, cuya construcción continuará durante 2027. Es decir, casi todo el préstamo ya tiene un destino en los papeles, aunque una parte importante de sus resultados todavía está pendiente de materializarse.