Nuevas condiciones de UE “ponen en jaque” al sector agroproductivo, advierte UGP

La Unión de Gremios de la Producción (UGP), a través de su asesor agroambiental Alfredo Molinas, advirtió que las nuevas exigencias de la Unión Europea (UE) para ratificar el acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur) “ponen en jaque especialmene al sector agro-productivo”.

Fotografía del 15 de noviembre del corriente de una parcela de soja sembrada entre el 6 y 8 de setiembre pasado. Gentileza de la UGP.
Una parcela de soja sembrada en setiembre pasado, reportado por la Unión de Gremios del Paraguay (UGP). El gremio advirtió que el sector "se pone en jaque" con las nuevas exigencias de la Unión Europea al Mercosur.

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La Unión de Gremios de la Producción (UGP), mediante su asesor Ing. Agr. Alfredo Molinas, advirtió que las nuevas condiciones de la Unión Europea (UE) para ratificar la firma del Acuerdo con el Mercado Común del Sur (Mercosur), los representantes de Paraguay deberían tener un postura firme y en defensa a nuestro país. La opinión la brindó en un escrito, semanas atrás, pero dado a conocer ayer por el titular del gremio, Ing. Héctor Cristaldo.

El Ing. Molinas mencionó que las condiciones impuestas por el bloque UE “nos pone en jaque, especialmente al sector agroproductivo del país, específicamente a la producción y a los productores por sus impactos más perjudiciales y directos”.

Molinas señaló que en el preacuerdo entre UE y Mercosur, se estipuló que los países no pueden inmiscuirse con las realidades locales en cada país. Sin embargo, observó que en los últimos años “vemos con certeza que la UE está jugando de hermando mayor, queriendo imponer sus políticas en los países del Mercosur y eso de por sí es irracional”.

Argumentó que los países que “han sido responsables de circunstancias ambientales y climáticas hoy en día usan el problema que crearon como excusa para buscar como sea truncar el desarrollo de países en vías de desarrollo como el Paraguay”.

En cuanto a las exigencias, precisó que identificó que se incorporaron nuevos documentos, los cuales “tienen por fin el buscar como sea aceptar su denominado Pacto Verde”. A este acuerdo, calificó de cumplimiento “inaplicable, complejo e irreal en la realidad nacional del Paraguay”.

Asimismo, puntualizó que no se puede exigir de un momento a otro que se mejoren las leyes y políticas ambientales vigentes para garantizar los niveles de protección del medio ambiente.

“Sería interesante conocer los antecedentes para saber cuál es el análisis que hicieron los países de la UE respecto a Paraguay para dar esas recomendaciones y conclusiones. Solo presionan para tener una legislación mucho más estricta, sin embargo nuestras legislaciones son más proteccionistas que las de ellos mismos”, dijo.

Preguntas a la UE

A partir de las recomendaciones a Paraguay de mejorar las leyes de protección del ambiente y exigencia de nuevos documentos, Molinas elaboró un listado de preguntas dirigidas a los representantes de la UE, que son:

  • ¿Algún país de la UE tiene una Ley de Deforestación?
  • ¿En algún país de ese bloque, el productor debe mantener hasta casi el 50% del bosque nativo de sus propiedades privadas?
  • ¿Algún miembro tiene requisitos de aplicación de herbicidas y fertilizantes como el de Paraguay?
  • ¿Hay algún país de la Unión Europea (UE) que su producción agropecuaria mantenga franjas de separación como el Paraguay?

Desarrollo del Paraguay

Molinas mencionó que en negociaciones internacionales se pueden plantear situaciones que “son supuestos compromisos”, empero “no pueden negar sus realidades y ser firmes en favor de nuestras vidas, trabajos e identidad propia”.

Añadió que “ya tenemos hechos concretos que la hipocresía de algunos países de la UE que nos quieren hacer creer que tienen un Pacto Verde Europeo”, pero que si se comparan las legislaciones ambientales de todos los integrantes del Mercosur, “probablemente los cuidados ambientales y crecimiento sostenible son mucho más ´verde’ que el de Europa”.

Por otra parte, opinó que en vez de obligar a adoptar las normas jurídicas de los países europeos, se imponga una reciprocidad y los países europeos sean obligados a conservar el 45% de sus bosques nativos en sus propiedades productivas.

Además, la UE pide a los países trabajar por el beneficio mutuo pero requiere “revertir la pédida de bosques y la degradación de la tierra para el 2030″ y que para ello, se establece el objetivo provisional de reducción de la deforestación de al menos un 50% de los niveles actuales para 2025.

“Desde el punto de vista ambiental, son propuestas fantásticas para países europeos y, lastimosamente, no ajustados a nuestras realidades de desarrollo socioeconómico de países como Paraguay, por tanto, mal haríamos en aceptar este tipo de sugerencias, aunque suenen lindas”, reflexionó.

Recalcó que si bien es importante para nuestra nación colaborar a nivel global en búsqueda de mayor sostenibilidad, “no se puede pensar en ejecutar políticas europeas en países en desarrollo como es el caso de Paraguay”, finalizó.

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