Igor Kashin y su esposa Yulia Kasinha, funcionaria del ayuntamiento de Setúbal, son investigados por su papel en la acogida de ucranianos dada su relación con organizaciones afines al Kremlin.
"Garantizo, con toda seriedad, que no enviamos datos a ninguna autoridad rusa", afirma Igor Kashin en una entrevista con el diario Publico.
"El único lugar para que algunos (datos) fueron enviados fue para el IEFP (instituto de Empleo y Formación Profesional), para la inscripción en cursos de portugués", agregó.
Kashim es presidente del consejo coordinador de rusos en Portugal, una organización vinculada con el Kremlin.
"No soy un espía ruso, ni he transmitido datos a la embajada ni a ninguna autoridad rusa. Estoy dispuesto a someterme a una máquina de la verdad", agregó.
Según destapó el semanario Expresso, la pareja colaboraba con la Línea de Apoyo habilitada por el ayuntamiento de Setúbal para ayudar a los refugiados ucranianos, fotocopiaba sus documentos y tenía acceso a información sobre los familiares que quedaban en Ucrania.
La polémica ha crispado el clima político en Portugal y ha dado origen a una investigación ordenada por la Fiscalía.