“Los intensos bombardeos de las fuerzas israelíes han continuado desde el aire, el mar y tierra”, sostuvo la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), el principal organismo de la ONU que opera en Gaza.
Asimismo, dijo que el problema más grave en estos momentos es la falta de agua y advirtió que “la gente empezará a morir sin ella”.
La última planta desalinizadora de agua de mar que funcionaba en Gaza ha dejado de operar, aumentando el riesgo de deshidratación y de enfermedades debido a que los palestinos empiezan a tomar agua no apta para el consumo humano.
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La UNWRA confirmó que Israel permitió ayer, lunes, que se abriera durante tres horas un solo conducto de agua en el sur de Gaza, lo que dio acceso a este recurso vital a la mitad de la gente que se encuentra en Khan Yunis (unas 100.000 personas), lo cual “no resuelve las necesidades urgentes de agua”.
"En Gaza se necesitan 600.000 litros de combustible al día para hacer funcionar las plantas de agua y desalinización", precisó la UNRWA.
Israel mantiene su bloqueo a la entrada de cualquier tipo de ayuda humanitaria a Gaza.