La Ciudad del Vaticano es uno de los doce Estados -el único europeo- que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán, un territorio gobernado de forma autónoma desde 1949 bajo el nombre de la República de China y considerado por las autoridades de Pekín como una "provincia rebelde".
"El papa Francisco hizo enormes contribuciones a la sociedad humana y a los países de todo el mundo (...). Fue un modelo a seguir para todas las naciones en la promoción de la paz, los valores universales y la labor humanitaria", aseveró el también ex primer ministro isleño desde el aeropuerto internacional de Taoyuan antes de viajar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán confirmó este miércoles que Chen, quien se reunió con el papa Francisco en seis ocasiones, sería el "enviado especial" del presidente taiwanés, William Lai, en el funeral del pontífice, fallecido el pasado lunes en su residencia de Santa Marta a los 88 años.
El funeral por Francisco se celebrará el sábado próximo en la Plaza de San Pedro, una ceremonia a la que está previsto que asistan numerosos líderes internacionales, entre ellos el presidente estadounidense, Donald Trump.
La ausencia de Lai en este acto coincide con el recrudecimiento de las tensiones entre Taiwán y China, que se opone firmemente a cualquier contacto entre altos representantes políticos de la isla y líderes de otros países.
Los temores a la ruptura de las relaciones entre Taipéi y el Vaticano se intensificaron en 2018 a raíz del acuerdo alcanzado entre Pekín y la Santa Sede para el nombramiento consensuado de obispos en China, entendimiento que se renovó por otros cuatro años en 2024.