En declaraciones recogidas por medios locales este sábado, el secretario principal (viceministro) de Salud de Kenia, Ouma Olunga, confirmó que 21 personas murieron en el lugar de los hechos y otras cuatro sucumbieron a sus heridas en el hospital.
"Hemos movilizado a todo el personal sanitario de guardia y hemos alertado a personal adicional para garantizar que los heridos reciban la mejor atención posible", dijo Olunga, al detallar que otras 28 personas, incluyendo menores, se encuentran ingresadas y están recibiendo tratamiento.
"También estamos colaborando estrechamente con el Gobierno del condado y los hospitales de la zona para responder a esta tragedia", añadió.
Para cubrir las necesidades de los supervivientes, se ha puesto en marcha una campaña de donación de sangre este sábado en el Hospital Universitario y de Referencia Jaramogi Oginda Odinga, en Kisumu.
El accidente se produjo en la carretera que une esa ciudad con la urbe cercana de Kakamega, cuando un autobús escolar que trasladaba a los amigos y familiares que habían asistido al citado funeral se salió de la carretera y cayó en una zanja.
Los accidentes de tráfico son frecuentes en éste y otros muchos países africanos debido al mal estado de los vehículos y las carreteras.