"Estados Unidos dejó claro que un progreso gradual frente a los retos de seguridad en la frontera es inaceptable. Los próximos contactos bilaterales requerirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas", afirmó en un mensaje en X la oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.
El tono de la publicación en la red social contrasta con el comunicado difundido simultáneamente desde Washington y el Gobierno de México, que envía un mensaje conjunto después de la llamada para reafirmar "la importancia de la colaboración" entre ambos países "basada en el respeto mutuo a la soberanía".
El comunicado también destaca que Rubio y De la Fuente "coincidieron en que es necesario hacer más para enfrentar las amenazas compartidas".
Además, agrega que se convocará una reunión de seguridad "de alto nivel" en Washington en febrero.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha reiterado la posibilidad de atacar los carteles que operan en México para combatir el narcotráfico. Su contraparte mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha negado repetidamente a permitir cualquier acción militar estadounidense en territorio mexicano.
La retórica de Trump en este sentido ha aumentado de intensidad después de que Washington lanzara una intervención militar en Caracas para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y transportarlo a Nueva York, donde permanece detenido y enfrenta cargos de narcotráfico.