La agencia oficial de noticias china Xinhua informó del comienzo del encuentro hacia las 11:00 hora local (03:00 GMT), y se espera que en las próximas horas divulgue más detalles al respecto.
Tras ello, la agenda oficial divulgada por el Gobierno canadiense indica que Xi y Carney comerán juntos en un almuerzo oficial.
Ya por la tarde, el primer ministro canadiense se citará con los medios y, posteriormente, asistirá a una cena de gala organizada por el Consejo Empresarial Canadá-China, durante la cual dará un discurso.
Este jueves, Carney se había entrevistado con su homólogo local, Li Qiang, un encuentro en el que se trató la cooperación comercial o energética y tras el cual se firmaron varios acuerdos relativos a áreas como comercio y aduanas.
El jefe del Partido Liberal canadiense, según la televisión estatal china, señaló el interés de su país en fortalecer la colaboración en cadenas de suministro y en sectores estratégicos, reiterando asimismo su apoyo al multilateralismo y al sistema de comercio internacional.
Por su parte, Li llamó a ampliar los lazos en áreas como la energía limpia, la agricultura moderna, las tecnologías digitales y el sector aeroespacial.
En paralelo, el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, se reunió con su homóloga canadiense, Anita Anand, y destacó la necesidad de despejar "interferencias" y reforzar la confianza mutua para favorecer un desarrollo "estable, sólido y sano" de las relaciones bilaterales.
La visita de Carney, la primera de un primer ministro canadiense a China desde la que llevó a cabo su predecesor, Justin Trudeau, en 2017, se produce tras años de fricciones derivadas de disputas comerciales y de seguridad, y en un momento en que Ottawa busca diversificar sus relaciones económicas en un escenario internacional marcado por crecientes tensiones comerciales.
Los vínculos entre China y Canadá comenzaron a tensarse a partir de 2018, cuando Ottawa arrestó a Meng Wanzhou, directiva de Huawei, a petición de Estados Unidos, a lo que Pekín respondió con la detención de los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor y la aplicación de sanciones comerciales.
La situación mejoró parcialmente en 2021 con la liberación de Meng, Kovrig y Spavor, pero en 2023 volvió a empeorar cuando la inteligencia canadiense denunció injerencias de Pekín en sus elecciones generales y expulsó a un diplomático chino.